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viernes, 14 de febrero de 2014

Dos caras de una fantasía sexual masculina

Día 365+339
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Todo lo relacionado con la sexualidad, en especial con el sexo, siempre ha dado, y seguirá dando, mucho de qué hablar porque al ser un tema oculto, tabú, secreto despierta morbosidad, rumores, mitos y suposiciones; aunque es innegable que poco a poco se ha ido abriendo espacios, tanto en los hogares como en las escuelas y es precisamente gracias a esto que ahora podemos saber qué, cómo y en dónde se van desarrollando este aspecto tanto en niños, jóvenes, adultos y ancianos.


Uno de los temas que cautiva y polemiza mucho en todo momento son las fantasías sexuales, en especial la de los hombres. Seguramente has escuchado conversaciones sobre ello, ¿cuál es la fantasía sexual de muchos hombres?



“[…] En tanto que “perversión erótica”, la homosexualidad femenina más bien hace sonreír; pero, en tanto implica un modo de vida, suscita desprecio o escándalo.[…]”(p.363)



Dicen que muchos hombres tienen la fantasía sexual de ver a dos mujeres teniendo sexo. Por este motivo me pareció interesante la anterior cita, porque si es verdad que dicha fantasía es deseo para muchos hombres, entonces podríamos preguntarle a uno de ellos ¿te gustan las lesbianas? Seguramente nos diría que por supuesto que no, ¿acaso no es lo mismo? ¿Cómo es posible que cuando se trata de una fantasía causa sonrisas picarescas, pero cuando se trata de un modo de vida despierta molestia, repulsión, rechazo? Creo que cuando es producto de una fantasía se trata y se ve a las mujeres como objeto, se les ve como máquinas de placer que deben complacer al macho, pero cuando se trata de un modo de vida entonces ya no se ve como aquella mujer que se puede dominar sino como rival. [1]























[1] http://radio.rpp.com.pe/eratabu/la-importancia-de-las-fantasias-eroticas-en-la-pareja-son-deningrantes/

martes, 11 de febrero de 2014

Lesbiana por decepciones heterosexuales

Día 365+336
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Si pudiéramos tener una grabadora en todos los momentos en que las mujeres hablan con sus amigas, o lo que piensan con relación a sus experiencias sexuales con los hombres, nos daríamos cuenta que muchas resultan decepcionadas porque las cosas no salieron como ellas imaginaban o deseaban, porque muchas se sienten violentadas por los hombres en ese y otros momentos, en especial si ellos han sido educados de forma machista.



“[…] La ausencia o el fracaso de relaciones heterosexuales las destinará a la inversión. Resulta difícil tratar los límites entre la resignación y la predilección: una mujer puede consagrarse a las mujeres porque el hombre la haya decepcionado, pero también a veces éste la decepciona porque ella buscaba en él una mujer. […]”(p.359)



Así que son varias las mujeres que se inclinan por la homosexualidad porque han tenido experiencias detestables con los hombres, y al no encontrar a un hombre con el que se siente a gusto, feliz y no violentada puede sentir agrado y atracción por aquellas mujeres que muestran todo lo contrario al hombre: ternura, cariño, paciencias, libertad, etc. Y es en este punto en donde, como dice Simone de Beauvoir, es difícil distinguir entre si es una elección o una resignación. Yo creo que es una elección nacida de la resignación que puede llegar a experimentar una mujer al intentar encontrar un hombre con quien compartir su sexualidad y sólo tener malas experiencias. [1]





















[1] http://es.dreamstime.com/fotos-de-archivo-libres-de-regal%C3%ADas-mujer-enojada-image36956488

lunes, 10 de febrero de 2014

¿Por qué algunas mujeres deportistas son lesbianas?

Día 365+335
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Tanto mujeres como hombres deportistas tiene una conciencia y control mayor de su cuerpo a comparación de todos aquellos que no nos dedicamos a ello y por este motivo, las mujeres que llegan a ejercitarlo, se dan cuenta que no son frágiles y delicadas como se nos hace creer social y culturalmente a las mujeres que nacimos, crecimos y vivimos en una sociedad mayormente machista.


“[…] Un elevado número de mujeres deportistas son homosexuales; ese cuerpo que es músculo, movimiento, resorte, impulso, no lo toman ellas como una carne pasiva; no solicita mágicamente las caricias, hace presa en el mundo, no es una cosa del mundo […]”(p.351)



Si una mujer deportista controla su cuerpo y es consciente de ello, difícilmente dejará que otro la domine, la someta, al punto de que sea pasiva y no activa. Ahora, imaginemos que somos deportistas y queremos competir, ganar y seguir entrenando para cada día dominar más nuestro propio cuerpo, pero también al ser seres humanos que soñamos, deseamos, vivimos, podemos compartir nuestro tiempo, cuerpo y espacio con otro ser humano ¿a quién elegiría? ¿A un hombre que la quiere someter a toda costa, o a una mujer que se deja dominar –objetivar- o con la cual igual y puede vivir en igualdad?  Creo que suena claro que la primera opción no sería la mejor para la deportista, sino en donde ella pueda seguir siendo autónoma corporalmente. [1]




















[1] https://es.123rf.com/photo_5840991_joven-deportista-corriendo-por-la-pista-con-el-desenfoque-de-movimiento-aa-adido.html

domingo, 9 de febrero de 2014

“toda mujer es naturalmente homosexual”

Día 365+334
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.





Como lo he comentado en otras entradas anteriores, las mujeres y los hombres vivos el despertar sexual de maneras diferentes, porque esto al no ser sólo un acto meramente carnal y mecánico, sino al estar envuelto en una atmósfera psicológica, social  y hasta económica, hace que ellas en especial sean susceptibles a una mayor complejidad al respecto, por el hecho de que las mujeres tiene que ser penetradas, diría Simone de Beauvoir todas sufrimos una especia de violación –violencia- con el acto mismo.



“[…] La homosexualidad de la mujeres en una tentativa entre otras, para conciliar su autonomía con la pasividad de su carne. Y, si se invoca a la Naturaleza, puede decirse que toda mujer es naturalmente homosexual. La lesbiana se caracteriza, en efecto, por su rechazo del varón y su gusto por la carne femenina; pero toda adolescente teme la penetración, la dominación masculina y experimenta cierta repulsión con respecto al cuerpo del hombre […]”(p.347)



Así que si pensamos que la homosexualidad es una tentativa con respecto a lo que vivimos las mujeres corporalmente, y si creemos que las adolescentes temen a la penetración o dominación masculina, podríamos entender la afirmación del título, que todas las mujeres somos naturalmente homosexuales por este temor adolescente a la violencia masculina, y por ello se suele elegir al lesbianismo.  


Esta es una explicación al lesbianismo, que no necesariamente debemos estar de acuerdo, pero que si lo pensamos detenidamente podemos decir que es una elección nacida desde la violencia, y que dicha tentativa no es detestable si lo que se busca es salir del modelo del machismo.[1]



















[1] http://www.tij.uia.mx/huellas/?page_id=72

sábado, 8 de febrero de 2014

Las lesbianas son o eligen serlo

Día 365+333
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Los seres humanos no sólo somos lo que deseamos y elegimos con respecto a lo que comemos, vestimos, a qué hora nos divertimos, si leemos o no, etc. También en relación a con quién nos llevamos, platicamos y nos acostamos. Esto para muchas personas, que en su mayoría son conservadoras, les parece lógico que si son mujeres decidan acostarse con hombres y que si son hombres tiene que ser con mujeres, porque creen que es algo “normal” y “natural” que todo nos inclina a ella, tanto nuestro cuerpo, mente y alma.



“[…] Hay muchísimas homosexuales entre las odaliscas, las cortesanas, las mujeres más deliberadamente “femeninas”, y, a la inversa, gran números de mujeres “masculinas” son heterosexuales. Sexólogos y psiquiatras confirman lo que sugiere la observación corriente, a saber: que la inmensa mayoría de las “condenadas” están constituidas   exactamente como las demás mujeres. Ningún “destino anatómico” determina su sexualidad.[…]”(p.345)



Pero ¿qué pasa cuando una mujer se inclina sexualmente por otras mujeres? Seguramente en este momento se te viene a la cabeza la idea de una chica que tiene apariencia de hombre, no de una mujer que sea totalmente  femenina –delgada, cabello largo, tacón alto, vestido, etc.- porque si estamos en este tipo de ideología conservadora, es lo que nos parecería natural, que una chica que parece chico se incline por las chicas.


En una ideología basada en lo natural es aquella que cree que si nacemos mujeres tenemos que unirnos a hombres, porque la naturaleza nos dotó, nos dicta y nos muestra que eso es lo correcto; pero si salimos de este tipo de ideologías y pensamos en una donde lo que cuenta es nuestra elección, y no lo que la naturaleza nos eligió el panorama cambia, porque entonces, como bien dice la anterior cita ya no importa la apariencia física sino que, como yo creo, es una cuestión de elección.[1]


















[1] http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lesbianl_symbol_two_hearts.svg