Mostrando entradas con la etiqueta deportistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deportistas. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de febrero de 2014

¿Por qué algunas mujeres deportistas son lesbianas?

Día 365+335
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Tanto mujeres como hombres deportistas tiene una conciencia y control mayor de su cuerpo a comparación de todos aquellos que no nos dedicamos a ello y por este motivo, las mujeres que llegan a ejercitarlo, se dan cuenta que no son frágiles y delicadas como se nos hace creer social y culturalmente a las mujeres que nacimos, crecimos y vivimos en una sociedad mayormente machista.


“[…] Un elevado número de mujeres deportistas son homosexuales; ese cuerpo que es músculo, movimiento, resorte, impulso, no lo toman ellas como una carne pasiva; no solicita mágicamente las caricias, hace presa en el mundo, no es una cosa del mundo […]”(p.351)



Si una mujer deportista controla su cuerpo y es consciente de ello, difícilmente dejará que otro la domine, la someta, al punto de que sea pasiva y no activa. Ahora, imaginemos que somos deportistas y queremos competir, ganar y seguir entrenando para cada día dominar más nuestro propio cuerpo, pero también al ser seres humanos que soñamos, deseamos, vivimos, podemos compartir nuestro tiempo, cuerpo y espacio con otro ser humano ¿a quién elegiría? ¿A un hombre que la quiere someter a toda costa, o a una mujer que se deja dominar –objetivar- o con la cual igual y puede vivir en igualdad?  Creo que suena claro que la primera opción no sería la mejor para la deportista, sino en donde ella pueda seguir siendo autónoma corporalmente. [1]




















[1] https://es.123rf.com/photo_5840991_joven-deportista-corriendo-por-la-pista-con-el-desenfoque-de-movimiento-aa-adido.html

domingo, 10 de noviembre de 2013

El coito me corta la inspiración

Día 365+243
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.





¿Es verdad que a los futbolistas, y muchos otros deportistas, se les aísla de sus parejas para que no tengan coitos? ¿O es sólo algo que he mal entendido? Aunque no sólo he escuchado que esta prohibición se da en este caso, sino también en artistas porque el acto sexo genital dicen que les roba sus energías, su lucidez para crear, para inspirarse y concentrarse.


“[…] se cree de buen grado que, a través del coito, el hombre pierde su vigor muscular, su lucidez cerebral, que su fósforo se consume, su sensibilidad se embota.[…]” (p.171)


He de aclarar que no soy ni médico, ni bióloga,  para decir con  bases científicas que esto sea verdad o no. Así que lo que digo es nacido de mi escaso conocimiento que están limitados a mi experiencia y comentarios de otras personas. Así que bien cabría preguntar a los expertos si es verdad que el coito nos roba todo lo dicho en la anterior cita, porque no podemos negar que al acto mismo requiere de nuestra atención, y este mismo cansa y relaja, pero una cosa es que implique un cansancio físico, y exigencia de atención, a que nos robe nuestra poder de creación e inspiración.[1]