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viernes, 12 de julio de 2013

Tu viajando y yo acá

Día 365+121
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Muñoz Molina, Antonio: El dueño del Secreto. España,
Espasa Calpe, 1999.


A lo largo de nuestra vida son muchas las personas que conocemos. Si pensamos, por ejemplo, solamente en nuestra estancia académica y hacemos un esfuerzo de recodar a nuestros compañeros de la primaria, secundaria, preparatoria, nos daremos cuenta que son muchos y veremos, a lo largo del tiempo, que en muchas ocasiones nos sorprende lo que pasa con la vida de cada uno de estos cuando volvemos a saber de ellos, y más ahora con la ayuda de la tecnología, en donde podemos encontrarnos con personas que teníamos muchos años de no saber nada.



“[…] Siempre es raro pensar que alguien del mismo pueblo de uno ande tan lejos por el mundo. […]" (p. 25)



Si has sabido de algunos de los excompañeros que han viajado, viven o  vacacionan en el extranjero, tal vez te ha pasado lo que se comenta en la anterior cita.


A mí sí me ha pasado que sé de excompañeros en el extranjero, y me he sentido rara. Trataré de explicarlo. Creo que ha sido una serie de sentimientos que van desde la envidia, la admiración, la alegría y/o el temor; y creo que esto es acrecentado con el hecho de que yo nunca he salido de mi país. ¿Tú qué piensas o sientes cuando sabes que un conocido anda tan lejos del país donde nació?[1]















lunes, 18 de febrero de 2013

Viajar en la lectura


Día 342
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Leer es una de las actividades que no a muchos les agrada ¿por qué será? Seguramente porque no todos nos hemos dado a la tarea de hacernos un hábito de él. Quien piense que se debe tener talento para leer se equivoca, porque este no depende de ello sino de hacerlo constantemente, con interés y atención. También hay personas que dicen que sólo les gusta leer cosas que les entretenga, pero hay que decir que esto es relativo, porque como dice el dicho “el gusto se rompe el género” ya que lo que para mí es divertido para otros igual no lo es. Pero creo que aunque lo neguemos a muchos nos gusta leer, y más si conocemos sus beneficios.


“[…] Probablemente, leer es una forma de estar ahí.[…]” (p.97)


Pero si pensamos en lo que nos puede dar la lectura, podríamos decir varios beneficios, por ahora sólo hablaré de la oportunidad de imaginar el estar en un lugar.


Seguramente te ha pasado que cuando leer, no importa lo que sea, te sientes trasportado a lo que te cuentan. Por ejemplo, si lees una reseña de un partidos de futbol, imaginas una jugada que te describes, o si estas con una novela, pueden ver, casi estar, en la playa como el personaje principal, o que tal de un niño que va a la casa de su mejor amigo y alguien cocina, puedes imaginar y casi oler lo que se describe. No es que la lectura te “trasporte” en cuerpo al lugar, porque es un lugar ficticio, pero sí en mente por medio de los recuerdos, añoranzas y en muchas ocasiones también de los deseos de cómo visualizamos lo leído.


Así que puedo concluir que uno de los grandes beneficios de la lectura es que podemos estar en un lugar imaginariamente y disfrutar, y tal vez también se padece, el lugar descrito. ¿Te animas a viajar?[1]
















[1] La imagen fue tomada de http://para-seguir-creciendo.blogspot.mx/2012/10/es-hora-de-viajar.html