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lunes, 16 de marzo de 2015

¿Dominio? ¿de qué?

Día 2 años+4
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Dyer, Wayne W.: Tus zonas erróneas, España
Random House Mondadori (Debolsillo), 1978.





¿Por qué  los seres humanos queremos dominar todo? queremos dominar a los otros, a la pareja, a los hijos, la naturaleza, nuestros empleados, etc., bueno, ahora hasta podemos tener un dominio en internet. El por qué, no lo sé, tal vez podríamos tener varias respuestas de por qué queremos dominar, pero lo que sí podemos ver ahora es a qué nos referimos cuando hablamos de dominio. Según el diccionario de la real lengua española dominio es: " 1. m. Poder que alguien tiene de usar y disponer de lo suyo.2. m. Poder o ascendiente que se ejerce sobre otra u otras personas.[...]" [1]




"[...] dominio de ti mismo en todos los momentos presentes de tu vida. Tener dominio de ti mismo significa que tú eres el que decides tu destino […]” (pp. 45-46)



Es indudable que a la mayoría de las personas, como a mí, nos es más fácil el dominio de lo otro, y los otros, pero el dominio personal es algo que se deja en segundo plano, siendo que debería ser el primero; de hecho, la definición de dominio empieza hablando de un dominio de lo propio, y si pensamos seriamente esto, podríamos darnos cuenta, con facilidad, que lo que realmente nos pertenece, si no es que lo único, es nuestro cuerpo, alma y mente. Entonces, ¿por qué nos será tan difícil dominarlo? Este libro nos promete ayudarnos.  ¿Será posible? [2]














[1] http://lema.rae.es/drae/?val=dominio
[2]La imagen fue tomada de:http://www.venelogistica.com/wp-content/uploads/2013/04/108316196.jpg

domingo, 15 de marzo de 2015

El presente ¿lo vives?

Día 2 años+3
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Dyer, Wayne W.: Tus zonas erróneas, España
Random House Mondadori (Debolsillo), 1978.




Seguramente has escuchado la frase: recupera a tu niño interno , déjalo que salga, y creo que parte de éste consejo, aunque no puedo dar la interpretación psicológica,  se refiere a dejar de vivir de un modo acelerado, preocupado, el pasado y el futuro. Podríamos pensar que sólo las personas que vivimos en grandes ciudades, estamos en un eterno estrés ante las preocupaciones, pero esto no es así porque dichos sentir no sólo viene, o no mayormente, del entorno, sino de nosotros, de cómo percibimos el momento y las circunstancias del momentos vividos.




"[...] Vivir el momento presente, ponerte en contacto con tu 《ahora》 constituye el meollo de una vida positiva. Si lo piensas, te darás cuenta de que en realidad no existe otro momento que puedas vivir. El ahora es todo lo que hay, en el futuro es simplemente otro momento presente para ser vivido cuando llegue. […]” (p. 41)



Si observamos a un niño nos podemos dar cuenta de que ellos no viven estresados, ni por el futuro ni por el pasado, sino que superan rápidamente lo vivido y no están preocupandose, constantemente, por lo que vivirás, ellos están el ahora, el presente, en el instante. Esto es lo que creo que debemos realmente rescatar; como bien dice el autor de este libro, esta es la clave para una vida positiva, y yo diría: para un disfrute, un goce, tanto mental como físico del presente. Sin embargo, esto no es tan sencillo porque vivimos en una sociedad que nos enseña constantemente a recordar lo pasado, e imaginar fantásticamente el futuro. A mí me encantaría poder decir que vivo plenamente, y con total conciencia mis ahoras, pero no es así; yo, como muchas otras personas, trabajo para salir de este fantasma del pasado y el futuro, y poder enfocarme en mí ahora, en mi presente. ¿Tú qué piensas? ¿qué nos puede ayudar para aferrarnos al ahora, no al pasado ni al futuro?















[1] La imagen fue tomada de: https://experienciadevida8.files.wordpress.com/2011/01/fotolia_199607_xs.jpg

sábado, 14 de marzo de 2015

De los sentimientos

Día 2 años+2
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Dyer, Wayne W.: Tus zonas erróneas, España
Random House Mondadori (Debolsillo), 1978.




Es bien sabido, y no podemos negarlo, que los seres humanos no sólo estamos compuestos por nuestro cuerpo, sino también tenemos una parte fundamental: los sentimientos que vivimos día con día a lo largo de diferentes circunstancias de la vida misma. Sin embargo, no puedo arriesgarme a decir que la mayoría de las personas, al igual que yo, nos es difícil entender la naturaleza y mecanismo de las emociones, ya que éstas al no ser visibles, podemos creer que no es fácil accesar a ellas y mucho menos controlarlas.




"[...]Probablemente tú has crecido creyendo que no puedes controlar tus propias emociones; que la ira, el miedo y el odio, al igual que el amor, el éxtasis y la alegría son cosas que te pasan. Un individuo no controla estas cosas: las acepta.[…]” (pp.24-25)



Me parece interesante ver cómo este autor hace una distinción entre controlar y aceptar, podríamos pensar que son similares pero no es así; cómo te habrás dado cuenta, yo empecé este escrito diciendo que para muchas personas, como para mí, es difícil controlar las emociones; este autor nos muestra que lo importante, lo inteligente, es aceptar, y que lo erróneo es querer controlar. Me parece sensato y aceptable esta propuesta porque los sentimientos, al igual que el cuerpo, son natos de los seres humanos; osea, no podemos negar que todos experimentamos sentimientos de amor tristeza, miedo, alegría, etcétera, y tratar de controlarlos es prácticamente imposible porque nos son naturales; así que el aceptarlos es lo más inteligente y sensato. De esta forma, no controlamos el sentimiento mismo, sino la actitud que tomamos frente a este. ¿Qué opina? ¿estás de acuerdo con este punto de vista?

















[1] La imagen fue tomada de:  http://santiperez.com/wp-content/uploads/2014/06/expresar-sentimientos.jpg 

viernes, 13 de marzo de 2015

Inicio Tus Zonas Erroneas

Día 2 años+1
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Dyer, Wayne W. [1]: Tus zonas erróneas, España
Random House Mondadori (Debolsillo), 1978.






Qué mejor forma de retomar este reto, después de un año exacto de descanso en el cual me han pasado muchas cosas -en especial mi embarazo y el parto de mi segundo bebé,  en un día como hoy y con este libro, no porque sea el mejor libro, ni mi favorito, si no porque me da la posibilidad de hacer, como en otras ocasiones en el pasado, un análisis personal de área de mi vida que no he podido equilibradas. Estoy segura que habrá quien me entenderá y también quien me criticara por este libro, pues los libros de superación personal no son bien recibidos por todos los lectores, aunque yo confieso que a mí sí me gusta. 




"Si eres feliz, si vives cada momento, aprovechando al máximo sus posibilidades, entonces eres una persona inteligente.[…]” (p.23)



Seguramente lo primero que se te viene a la mente, como a mi, es el preguntar ¿qué significa ser feliz? la respuesta a dicha pregunta el autor de este libro no la hace de forma explícita, pero si nos deja entrever que para él la felicidad es el vivir cada momento, cada instante, en una forma atenta a todas aquellas posibilidades de no ser infeliz, que no significa evitar el sufrimiento, así que entiendo que para él la felicidad es una cuestión más de actitud qué de aquellas cosas que podamos tener o no, o de las personas que nos rodean, en pocas palabras, que el ser feliz depende de cada uno de nosotros. ¿Qué opinas al respecto? ¿crees que es posible ser feliz desde esta perspectiva? porque, según él, si podemos lograr esto, entonces seremos personas inteligentes. La cuestión aquí es ¿cómo alcanzarlo?porque se oye fácil en la teoría pero es difícil en la práctica.[2]

















[1] "El doctor Wayne W. Dyer (nacido el 10 de mayo de 1940 en Detroit, Míchigan) es un escritor estadounidense de libros de autoayuda." http://es.m.wikipedia.org/wiki/Wayne_Dyer
[2] La imagen fue tomada de: http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-541840820-e9-27-tus-zonas-erroneas-wayne-w-dyer-debolsillo-_JM

martes, 11 de marzo de 2014

El macho ¿tiene algún tipo de presión social?

Día 365+364
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




La carga social no sólo es para las mujeres, que son las que todavía en muchos hogares mexicanos llevan las riendas de ellas, su casa, hijos y mascotas pero desde el plano de la sumisión y poco reconocida su labor, sino también para los hombres que tiene un cumplir, cueste lo que cueste, el rol de macho dominante. ¿Qué pasa si el marido no cumple con sus funciones viriles, si tiene un problema de disfunción eréctil o como se diría muy coloquial y vulgarmente: no se le para?



“[…] un fracaso erótico rebaja para siempre al marido a la categoría de bruto: aborrecido en su carne, será despreciado en su espíritu […]” (p.432)



Hace algunos años conocí a una mujer casada, con de más de diez años de matrimonio, que sobajaba y denigraba a su esposo diciendo que no “servía” como hombre, no sé si en realidad tuviera un problema de erección, pero lo que sí me quedó claro es que a ella no la complacía. Ella cumplía con todas sus funciones de mujer ama de casa: le lavaba, planchaba, le hacía de comer, etc. Él también cumplía su rol: trabajaba, llevaba dinero a la casa, se le atendía. En teoría todo “funcionaba” como socialmente debería, pero en el plano sexual no era así. Cada que yo escuchaba que ella lo ponía en evidencia, él no desmentía en absoluta nada, yo sentía ese desprecio corporal y espiritual del cual se habla en la anterior cita. Ella no soportaba su aspecto corpulento, su actitud pasiva, ni siquiera su olor. Esa pareja no duró eternamente como los cuentos de hadas, sino que la separación fue inevitable porque él no cumplió con sus deberes de macho dominante. ¿Qué opinan de esta presión social que también sufren los hombres?[1]













[1] http://www.diabetesbienestarysalud.com/ojo-con-la-disfuncion-erectil/