Día 317
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Sheldon, Sidney: Si hubiera un mañana,
Buenos Aires, Émece editores (La nación), 2009.
Sheldon, Sidney: Si hubiera un mañana,
Buenos Aires, Émece editores (La nación), 2009.
En las ùltimas páginas se narra la infancia de uno de los personas, que bien creo que hubiera valido la pena tomarla desde antes, porque muestra la relaciòn enfermiza entre este y su madre.
“Eres mi hombrecito, -le decía su madre. No se que haría sin ti.”(p.337)
El que un hijo llegue a desarrollar una dependencia emocional tan enfermiza, no es cosa de la noche a la mañana ni por azar. Muchas madres tratan a sus hijos varones de forma privilegiada, dàndoles un papel central de protectores en la familia. Por ejemplo, si el padre de familia moría, recaía en el hijo varón el papel de padre. Así que pasan de hijos a prácticamente esposos porque tiene que sustentar a la familia.
¿Podemos imaginar el peso que recae sobre un hijo con estas costumbres? Mucho e imaginable. ¿Será justo esto? Personalmente no creo, culturalmente tal vez sí. [1]
¿Podemos imaginar el peso que recae sobre un hijo con estas costumbres? Mucho e imaginable. ¿Será justo esto? Personalmente no creo, culturalmente tal vez sí. [1]
No hay comentarios:
Publicar un comentario