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miércoles, 4 de septiembre de 2013

Juez y parte

Día 365+175
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.





El tratar de definir qué es el hombre y la mujer, no se limita sólo al plano anatómico, sino al ámbito social, político, económico, etc. Es un tema complejo y delicado de tratar por separado, o sea al tratar de definir a cada uno de estos, imaginemos lo complejo que se vuelve al tratar de entender las relaciones que se dan entre ellos. Algo que es evidente, desde los años cincuenta cuando se escribió este libro hasta las fechas actuales, es que esta relación no es en un plano de igualdad, es evidente el dominio de los hombres sobre las mujeres. Pero ¿quiénes son los ideales para tratar de solucionar este problema?



“Pero, entonces, ¿cómo plantear la cuestión? Y, en primer lugar, ¿quiénes somos nosotros para plantearla? Los hombres son juez y parte; las mujeres, también.[…]” (p. 29)



Cuando uno es parte de un grupo, en este caso yo que soy mujer y pertenezco a este género, ¿hasta qué punto puedo tratar este problema, que mencioné arriba, con objetividad e imparcialidad, ya que estoy dentro del dilema mismo? Es difícil poder dar una solución a un problema como este, siendo los jueces y partícipes en el mismo, porque cabría siempre la dudad que podamos ser verdaderamente imparciales. Así que la pregunta de ¿quién es el más apto para opinar y dar soluciones sobre el problema que padecen muchas mujeres?[1]
                                                                 











miércoles, 13 de marzo de 2013

No se pude resolver un problema con la misma mente que lo ha creado



Día 365
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 W. Dyer, Wayne: Diez secretos para el éxito y la paz interior. Barcelona, DeBolsillo, (sexta edición) 2005.


Sí partimos de que todo mal viene nacido de la mente, llámesele irá, coraje, odio, es de suponer que algo lo provocó. Ese algo tiene un fundamento en la mente que contiene pensamientos que son parte de lo que somos. Así que sí permitimos que dichos pensamientos nos controlen, en especial los que son negativos, nuestro cuerpo se desequilibra y enfermamos.


"Conviértase en un ser místico simplemente transformando su mente: de ser una mente que creaba y experimentaba problemas, a ser una que los resuelve" (p.98)


Que impresionante pensar que con cambiar nuestra forma de pensar en relación a nuestro actuar todo puede cambiar. Sé que no es fácil, pero si se encuentra las herramientas necesarias para lograrlo, no será imposible.


Pensaba en una enfermedad que particularmente tengo: colitis nerviosa. Muchas mujeres la padecen al igual que yo nacida de preocupación y coraje mayormente. Es una enfermedad asociada con el carácter y la forma de ver la vida. He hecho varias cosas para disminuirla, pero sí me he percatado de que lo que más ayuda es lo que se piensa ante los problemas y como se resuelven pero desde una mente diferente. [1]











[1] La imagen fue tomada de http://aceleratuexitoconamordedios.com/blog/amor-de-dios-lo-que-se-imprime-en-el-subconsciente-se-manifiesta-exteriormente/.html