domingo, 28 de abril de 2013

La importancia del autocontrol


Día 365+45
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Piera, Gustavo: La travesía. 18 claves para llegar a buen puerto. Barcelona, Alienta Editorial, 2006.



¿Qué significa controlarse? Es “Dominar y contener las propias emociones, sentimientos o ideas.”[1] Me atrevo a decir que actualmente he notado, por lo menos en la ciudad, que muchas personas no se controlan, los ejemplos sobran: en la cola para las tortillas, en el metro o auto, en las tiendas, etc. Gran cantidad de brotes parecidos podemos observar; por desgracia esto es lo que nuestros hijos ven, sientes y si no ponemos atención, lo imitan.


“[…] Cuando queremos evitarles a nuestros hijos todo tipo de molestias no los ayudamos a ser adaptables. Crecen pensando que debe ser la vida la que se debe adaptar a ellos, en vez de que sean ellos los que se adapten a la vida. […] el autocontrol nos permite tomar las riendas de nuestras vidas en vez de que vivamos a expensas de nuestros deseos, caprichos y emociones.[…]” (p. 183)



Si nos preocupamos por desarrollar esta capacidad podremos sentir que nuestra vida es más confortable, porque la realidad es que no siempre podemos obtener lo que deseamos; nuestra realidad está compuesta de nosotros como individuos, nuestra vida y decisiones, pero también de lo que nos rodea, nuestro entorno, del cual no tenemos un control total.



Por ello es importante ayudar a nuestros hijos a desarrollar el autocontrol, porque al no hacerlo estamos enseñándoles algo no verdadero: el mundo está hecho a nuestra medida. Tampoco quiere decir que debamos enseñarles a aceptar todo, aunque sean cosas que no sea adecuadas, pero sí podemos ayudarlos a que sean más adaptables con el medio para que saquen el mejor partido posible a las situaciones que se les presentarán en su vida. La cuestión sería ahora ¿Cómo lo podemos lograr? Un buen inicio es empezar con nosotros y poder dar un excelente ejemplo, ¿No creen? [2]