jueves, 28 de febrero de 2013

La noche


Día 352
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



La obscuridad de la noche hace que se despierten nuestros más bajos instintos hasta nuestros peores temores. Seguramente te ha pasado que en las noches es cuando los dolores se hacen más intensos, la soledad se agudiza y el erotismo se despierte. No es que sean exclusivos de este horario dichos despertares, pero sí suelen agudizarse, por extrañas y no tanto, que sean.


“[…] es una fantasía, nada más que una loca fantasía, una pesadilla nocturna nacida del miedo y de la angustia, mañana todas las cosas volverán a su lugar, no será necesario que cante un gallo para expulsar los malos sueños, bastará con que suele el despertador, […]” (p.217)


Si piensas que la noche es peor momento de todos, también podrás saber que no es verdad, porque hay momentos en donde se disfruta mucho. Por ejemplo, si está uno muy cansado, no es lo mismo dormir de noches que de día, ¿verdad? Es más, ni las mismas pesadillas serían lo mismo de día que de noche. Por esto creo que así como la noche puede llegar a ser tenebrosa, también es el mejor momento para relajarse y disfrutar de ella.  [1]











[1] La imagen fue tomada de http://es.wikipedia.org/wiki/Noche

miércoles, 27 de febrero de 2013

Uniones libres


Día 351
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Ante la libertad de otros, es muy delicado y espinoso lo que se desee prohibir. Es muy dicho que la libertad de uno termina en donde empieza la de otros. Y también es muy comentado que las decisiones y acciones de los otros son respetables mientras no afecten la de los demás. Pero si pensamos detenidamente esto, podremos darnos cuenta que no es tan fácil decir estas cosas porque ¿quién o quiénes son los que deciden cuál es el límite de las acciones? Quien decide dichos límites ¿por qué está motivado o influenciado para tomar dichas decisiones? Y ¿Estos  límites son justos para todos?


“[…] Por lo que respecta al primer ramal de reflexiones, no tuvo Tertuliano Máximo Afonso más remedio que reconocer que todo ser humano, salvo insalvables y privados impedimentos morales, tiene derecho a unirse con quien quiera, donde quiera y como quiera, siempre que la otra persona interesada quiera lo mismo. […]” (p.207)


Así que por muy a disgusto que pueda estar alguien porque personas del mismo sexo sean parejas, o mujeres muy jóvenes con jóvenes (por poner algunos ejemplos) puede que se casen o no, no se puede negar que esta es decisión, como dicen en la cita, de quién decide con quién estar en total y absoluto acuerdo.


Por más que algunos quieran imponer sus creencias morales a los demás, que no quiere decir que sean incorrectas o correctas –todo depende de la perspectiva y el modo de aplicación- no debe olvidarse que ante la privacidad de los otros no se puede mandar, siempre y cuando estén de acuerdo los involucrados. Este tema es complicado de tratar porque no faltará quien diga que soy muy liviana ante dichas afirmaciones. ¿Qué piensas al respecto? [1]











[1] La imagen fue tomada de http://soyroche.wordpress.com/page/2/

martes, 26 de febrero de 2013

Remedio para los males


Día 350
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Todos los seres humanos experimentamos sentimientos como la alegría, la dicha, el amor pero también de odio, dolor e impotencia, sin importar la edad que se tenga. Los bebés porque tiene frío o hambre, los niños por deseo de un dulce o juguete, los adultos por un divorcio o la muerte de alguien, y los ancianos por la jubilación o la falta de juventud, por poner algunos ejemplos.  ¿Cuál podrá ser el remedio para esto?


“[…] Dar tiempo al tiempo siempre es el mejor remedio para todo desde que el mundo es mundo […]” (p.204)


Pero como bien dice la cita, muchas de estas situaciones son menos, o definitivamente se curan, con el paso de las horas, los días, meses y años. Pensamos en la pérdida de un ser querido, por ejemplo los abuelitos, el dolor es inevitable y en especial cuando pasan los días y ya no se tiene la fortuna de verlos, pero así como con el tiempo hace sentir la ausencia, también el mismo tiempo va haciendo que el dolor sea menos.


El tomar distancia sobre cualquier momento doloroso o no, nos hace ver las cosas con cierto distanciamiento que nos permite tener otras perspectivas sobre el caso. Al recordar podemos revivir, pero nunca será idéntico que el original. Así que si el remedio a muchos males es darle tiempo al tiempo, pues entonces démosle tiempo al tiempo.[1]










[1] La imagen fue tomada de http://particularesinformatica.blogspot.mx/2011/05/optimizar-windows.html

lunes, 25 de febrero de 2013

Imprudencia y/o estupidez


Día 349
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Las acciones y decisiones que toma cada persona, está delimitada no sólo por lo que se desea sino también por las circunstancias familiares, sociales o económicas. En teoría deberíamos de pensar bien las cosas que decidimos hacer, pero en muchas ocasiones somos como hojas que se lleva el viento, que nos dejemos arrastrar por la corriente, y no siempre lo hecho así es lo correcto. Deberíamos poder tener la mente fría para hacer lo correcto para nosotros, para lo que nos rodea, pero la verdad es que no siempre es así.


“[…] Pues esta vez te equivocas, lo que vas a hacer no es una imprudencia, es una estupidez, Una estupidez, Sí señor, una estupidez, y de las gordas, No veo por qué, Es lógico, una de las formas secundarias de la ceguera de espíritu es precisamente la estupidez […]” (p.184)


Cuando actuamos de manera no conveniente, para nosotros o los demás, podemos preguntarnos ¿es porque actuamos de forma imprudente o estúpida? ¿Cuál es la diferencia? Creo que cuando uno actúa estúpidamente es porque aún sabiendo que algo no va a salir bien, hacemos las cosas nada más por hacerlas, sin pensar realmente las consecuencias de la misma. A diferencia de cuando se actúa de forma imprudente, en donde se dice o se hace algo no adecuado por ignorancia, regularmente no es que se quiera “meter la pata”, como se diría coloquialmente, sino que se actúa irracionalmente. La próxima que cometa algún error me preguntaré si actúe imprudente o estúpidamente.[1]








[1] La imagen fue tomada de http://kaotikaentelequia.wordpress.com/2012/11/06/cipolla-sobre-la-estupidez-humana-y-que-pasa-cuando-estos-llegan-al-poder/

domingo, 24 de febrero de 2013

Inicio de semana, inicio de tráfico


Día 348
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Hoy domingo, no debería de escribir sobre mañana lunes, inicio de semana, de actividades, de rutina, de tráfico. Pero la realidad es esa, que mañana para muchas personas el caos de la ciudad, en especial de los autos, les causará muchos estrés que no es fácil de sobrellevar o lidiar con él; pero no es tampoco imposible, por lo menos, tratar de sobrellevar dicha situación.

“[…] El tráfico es denso, los automóviles se mueven con exasperante lentitud, pero Tertuliano Máximo Afonso no se impacienta […]” (p.183)


Que mejor manera de dejar a un lado la rutina del tráfico que distrayendo la mente, y más si es confusa o fácilmente distractora, pensando en cosas que son realmente importantes como los hijos, la escuela, la familia. Hacer todo lo posible para que estemos relajados y en paz debe ser nuestra más importante prioridad, no dejemos que el estrés nos inunde y nos robe nuestras prioridades. [1]








[1] La imagen fue tomada de http://yadbeyad.wordpress.com/2009/10/08/una-empresa-israeli-logra-generar-electricidad-gracias-al-trafico/

sábado, 23 de febrero de 2013

Experto improvisando


Día 347
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.




Para llegar a ser experto en algo se requiere mucha práctica y dedicación; no es tarea fácil porque el tiempo que puede llevar para dicho fin va más allá de días o semanas, puede ser hasta cuestión de años. Ya sea en un oficio o  profesión, no es fácil poder llegar al punto en donde no sea necesario tener instrucciones para ejecutarlo.


“[…] Sabia que había descuidado la preparación de la clase, pero la experiencia de los años resolvería la falta, otras veces improvisó y nadie notó la diferencia. […]” (p.169)


Así que no cualquiera puede llegar a este punto de la improvisación. Si pensamos en la actividad que deseemos: los deportes, las ciencias, el arte, etc. O la carpintería, herrería, albañilería, etc. Y pensamos en un momento de confusión o flojera en donde es necesario actuar sin algo planeado, y la situación sale salvada, entonces podemos decir que estamos frente a un experto en el área. Yo quisiera dominar algo a tal punto que no fuera necesario todo el tiempo planear lo que se hará, sino hacerlo y hacerlo siempre bien, aún en los momentos de mayor distracción.[1]







[1] La imagen fue tomada de http://b15desolasol.blogspot.mx/2012/05/planificar-o-no-planificar-esa-es-la.html

viernes, 22 de febrero de 2013

¿Todos tenemos un secreto?


Día 346
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.


La pregunta que el día de hoy me despierta esta lectura es ¿todos tenemos secretos guardados? Es indudable que así es. Como ya he comentado en otras entradas, la división entre lo público y lo privado en la vida de todos es tan delgada, que en algunas ocasiones podemos dejar entrar una en otra, pero la mayoría de las ocasiones –por deseo de pertenecer a un grupo o por simplemente hacer plática- se platican cosas que deberían quedar sólo en el plano de lo privado y esto sólo por el hecho de que los demás, que bien podría no importar, pueden causar un prejuicio al enterarse.  


“[…] Si hay un secreto en la vida que quiera conservar bien guardado, que nadie pueda ni siquiera sospechar de su existencia, es precisamente éste. Por tenemos a las consecuencias, Tertuliano Máximo Afonso está obligado, tal vez para siempre, a guardar absoluto silencio […]” (p.132)


Todos tenemos secretos que son imposibles de confesar, algunos por salud mental, otros por salud social. Al final el no decir “todo” lo vivido a los demás bien puede causar un problema psicológico, a algunos, pero bien a otros no, y bien pueden guardarlo hasta la tumba.

¿Tú crees que el no contar un secreto, porque bien puede ser un derecho a lajprivacidad, este se convierte en mentira? Un secreto y una mentira no es lo mismo. Yo prefiero no saber un secreto a recibir una mentira. ¿Y tú? [1]




Día 346. Por fin es viernes, ¿estarías dispuesto a confesar un secreto?  ¿Qué ponías de la entrada del día de hoy?



[1] La imagen fue tomada de http://noelcarrion.com/?attachment_id=2955

jueves, 21 de febrero de 2013

De las groserías por poder


Día 345
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



¿A quién le guste sentirse ofendido? ¿A quién le gusta ofender? Lo primero a nadie, pero lo segundo es más común de lo deseado, y en especial en un mundo en donde mayormente se cree que vale más el que se impone sobre el otro. Este posicionamiento ante los demás, si es por medio de hacerlos sentir menos, no es con honor, sino todo lo contrario. Seguramente no me dejarás mentir sobre ello, o porque has sido víctima de alguna ofensa o lo has visto a terceros o tú eres el infractor.


“[…] Tertuliano Máximo Alfonso ha comprendido que su discurso ha sido ofensivo, aparte de inútil, que son muchas las maneras de faltar al respeto que se debe a la inteligencia y a la sensibilidad de los otros, y que ésta había sido una de las más groseras.[…]” (p.118)


Muchas son las formas de ofender, como dice la cita, pero una ofensa nunca deja de ser algo que afecta al ofendido. Que hay ofensas más fuertes que otras, claro que sí, porque no es lo mismo el sólo usar un tono grosero a decir ya una majadería, como la conocida grosería mexicana, mundialmente, de “mentar la madre”. [1]


Aún así, sin pecar de puritana, no estoy de acuerdo en que se use la manipulación, las ofensas o cualquier medio para degradar a otra persona sólo por sentirnos poderosos.



















[1] La imagen fue tomada de http://radioquintanaroo.com/crean-linea-telefonica-para-poder-desahogarse-con-groserias/|

miércoles, 20 de febrero de 2013

Cine


Día 344
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Muchas personas usan su tiempo libre para diversas cosas, que van desde los deportes, el leer, ver la televisión y muchos asisten al cine (o lo ven desde su casa). Este último es popular desde hacer ya varias décadas, en especial desde que en las grandes urbes el cine tuvo acceso a todos los sectores sociales y muchas familias podían asistir a las grandes salas con sus numerosas familias (aunque no fuera continuamente). Actualmente ya es rara la persona que no puede asistir al cine, en especial por cuestiones económicas, y hasta hay personas que van al cine más de una vez a ver la mima película.


“[…] los filmes que ha pasado hasta ahora pertenecen a la denominada serie B, productos rápidos para consumo rápido, que no aspiran a nada más que a entretener el tiempo sin perturbar el espíritu […]” (p.105)


Por desgracia, como casi siempre pasa cuando algo se convierte de consumo masivo, muchas industrias cinematográficas se han dedicado a ser cine de muy mala calidad en las historias y el elenco. Seguramente te ha pasado que vas al cine, y después de leer la reseña, eliges una cinta que termina siendo de lo peor. Por ello creo que si deseamos no mal gastar nuestro dinero, y llevarnos una historia de buena calidad, bien vale la pena ir a un lugar en donde se ofrezca cine de arte, o si sólo se desea distraer por distraerse, entonces bien podemos seguir asistiendo a las películas que son carentes de profundidad y que sólo desean distraer. Uno decide.[1]
















[1] La imagen fue tomada de http://www.laeconomia.com.mx/tag/cine/

martes, 19 de febrero de 2013

Las palabras


Día 343
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.


Una de las características que tenemos como especie, es la capacidad de comunicarnos. Pero que podamos tener una buena comunicación es necesario compartir un código que un cierto grupo de personas, de grande o pequeña extensión, puedo decodificar y entender el mensaje. Así que al poder articular, pudimos desarrollar, como civilización, una lengua que compartimos.  Como lo sabrás, este código no es compartido por todo ser humano, sino que existen muchos idiomas.


“[…] Extraña relación es la que tenemos con las palabras.[…]” (p.104)


Así que pensemos que gracias a esta capacidad que tenemos, exclusiva de los seres humanos, podemos expresar lo que queremos, sentimos o deseamos. Nuestro mayor poder como especie, no son las armas, sino esta posibilidad de que compartamos, por una lengua en común, una código que compartir, expresar y entender.[1]
















[1] La imagen fue tomada de http://www.usergioarboleda.edu.co/altus/poder_palabra.htm















[1] La imagen fue tomada de http://para-seguir-creciendo.blogspot.mx/2012/10/es-hora-de-viajar.html

lunes, 18 de febrero de 2013

Viajar en la lectura


Día 342
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Leer es una de las actividades que no a muchos les agrada ¿por qué será? Seguramente porque no todos nos hemos dado a la tarea de hacernos un hábito de él. Quien piense que se debe tener talento para leer se equivoca, porque este no depende de ello sino de hacerlo constantemente, con interés y atención. También hay personas que dicen que sólo les gusta leer cosas que les entretenga, pero hay que decir que esto es relativo, porque como dice el dicho “el gusto se rompe el género” ya que lo que para mí es divertido para otros igual no lo es. Pero creo que aunque lo neguemos a muchos nos gusta leer, y más si conocemos sus beneficios.


“[…] Probablemente, leer es una forma de estar ahí.[…]” (p.97)


Pero si pensamos en lo que nos puede dar la lectura, podríamos decir varios beneficios, por ahora sólo hablaré de la oportunidad de imaginar el estar en un lugar.


Seguramente te ha pasado que cuando leer, no importa lo que sea, te sientes trasportado a lo que te cuentan. Por ejemplo, si lees una reseña de un partidos de futbol, imaginas una jugada que te describes, o si estas con una novela, pueden ver, casi estar, en la playa como el personaje principal, o que tal de un niño que va a la casa de su mejor amigo y alguien cocina, puedes imaginar y casi oler lo que se describe. No es que la lectura te “trasporte” en cuerpo al lugar, porque es un lugar ficticio, pero sí en mente por medio de los recuerdos, añoranzas y en muchas ocasiones también de los deseos de cómo visualizamos lo leído.


Así que puedo concluir que uno de los grandes beneficios de la lectura es que podemos estar en un lugar imaginariamente y disfrutar, y tal vez también se padece, el lugar descrito. ¿Te animas a viajar?[1]
















[1] La imagen fue tomada de http://para-seguir-creciendo.blogspot.mx/2012/10/es-hora-de-viajar.html

domingo, 17 de febrero de 2013

Domingo vacío


Día 341
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Hoy domingo, el día en que muchas personas sienten un gran vacío porque no tiene nada, o creen eso, que pueden hacer. Pasa el tiempo como en el limbo, en donde cada minuto puede ser inundado por el tedio y el aburrimiento y más si no son amantes de algún deporte, común que lo pasen en este día curiosamente, o si no se tiene amigos a quien recurrir para pasar una tarde de descanso y distracción. Un momento así es el ideal para caer en la depresión y sentir que la vida no tiene sentido ni rumbo.


“[…] Estás disculpado, hombre, estas disculpado, aunque el casi no es para tanto, sucede simplemente que has creado en tu cabeza lo que sueles llamarse una tempestad en un vaso de agua, por fortuna en estos casos los náufragos son siempre a vista de playa, nadie muere ahogado[…]” (p.79)


Pero este día no tiene porque ser un pretexto para hacer, como dice en la cita, una tempestad en un vaso de agua. Algo que tendría que ser motivo de alegría, porque se pude descansar si se desea a pierna suelta o salir, sin preocupaciones, a dar una vuelta a la calle sin reloj en mano, para muchos no lo es.


Bueno, muchas cosas por hacer, pero al no saber en qué ocuparnos, porque estamos muy acostumbrados a que nos digan que hacer y vivir en la rapidez de la ciudad, podemos pensar que es el día de las peores catástrofe, cosa que no es así, sólo es producto de nuestra imaginación.[1]















[1] La imagen fue tomada de http://gferrand.blogspot.mx/2012/10/the-collectors-where-are-they-now-1.html

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Qué soy?


Día 340
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



La búsqueda de la identidad es en lo que me hace pensar la cita del día de hoy. Cuando somos niños jugamos a ser doctores, policías, bomberos, militares, dentistas, cajeros, amas de casa, cantante, etc. Pero esto es sólo eso, un juego que en la mayoría de las ocasiones no determina a lo que realmente nos dedicaremos el resto de  nuestros días. Se supone que es en la pubertad, en el momento en que se empieza querer comerse el mundo, cuando buscamos  y probablemente encontramos nuestra identidad.


“[…] a veces tengo la impresión de no saber exactamente lo que soy, sé quién soy, pero no lo que soy, no sé si me explico […]” (p.78)


Pero ¿qué pasa si somos adultos, tal vez hasta ancianos, y sentimos lo mismo que nuestro personaje de la anterior cita?  Si pudiéramos hacer una encuesta de cuántos adultos saben, están convencidos y reconocen plenamente lo que son ¿crees que sería la mayoría o la minoría los que lo saben? Y ¿cómo saber que sabemos lo que somos? Tal vez muchos ni siquiera se hagan estas preguntas o nunca sabrán lo que son. Yo aún no lo sé, pero sé que algún día lo sabré. ¿Y tú?[1]














[1] La imagen fue tomada de http://atencionatupsique.wordpress.com/tag/identidad/