martes, 27 de noviembre de 2012

Círculo vicioso


Día 258
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Kundera, Milan: La insoportable levedad del ser, Barcelona,
RBA editores (Trad. Fernando de Valenzuela), 1993.


Una persona tiene un comportamiento repetido tantas ocasiones que ya no es sólo un error, sino un problema, para el que lo hace y para los involucrados. Seguramente a quien más le afecta es a los otros, y no al que lo produce, porque no es consciente de ellos, o se hace que no lo es y ya no sabe cómo salirse de esta manera de ser:


“[…] Pero, si traicionamos a B, por cuya causa habíamos traicionado a A, de eso no se desprende que nos reconciliemos con A. […] La primera traición es irreparable. Produce una reacción en cadena de nuevas traiciones, cada una de las cuales nos distancia más y más del lugar de la traición original.” (p.94)


El círculo vicioso que podemos ver en esta manera de ser, no es rara ni asilada, es de lo más común de lo que imaginamos, no sólo cuando traicionamos, al mentir, robar, al ser violentos, etc.


¿Cómo romper este círculo si al estar dentro no podemos ver objetivamente la salida, si es que la hay? ¿El que es así se da cuenta de su forma de ser o lo hace intencionalmente? ¿O será que este escrito también ya se enredó?[1]








[1] La imagen fue tomada de http://plqhq.blogspot.mx/2012/05/circulos-viciosos.html