domingo, 25 de noviembre de 2012

Vértigo


Día 256
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Kundera, Milan: La insoportable levedad del ser, Barcelona,
RBA editores (Trad. Fernando de Valenzuela), 1993.


Sentir que la vida no toma el curso deseado, que lo que nos rodea no está totalmente a nuestro alcance y deseo, pude hacernos caer en un gran vacío existencial. Es necesario caer para poder levantarse ¿Y si la caída es profunda, pude ser aún más?


“[…] También podríamos llamarlo la borrachera de la debilidad. Uno se percata de la debilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregarse. Está borracho de sus debilidad, quiere ser aún más débil, quiere caer en medio de la plaza, ante los ojos de todos, quiere estar abajo y aún más abajo que abajo.” (p.79)


Esto que en el libro se le dice “vértigo”, este estar borracho, perdido, extraviado, caído, es lo que yo interpreto como deprimido. Cuando no se tiene deseos ni ganas de hacer nada, sólo caer y caer.


¿Por qué será que nos llega a pasar ésto? Tal vez nuestros deseos no están hechos realidad, y nuestra capacidad de tolerancia a la frustración nos supera llevándonos a este sentimiento de derrota y desconsuelo. ¿Te has sentido así alguna vez? ¿Cómo lo has superado?[1]






[1] La imagen fue tomada de http://www.advancednasalcare.com.mx/cirugia_del_vertigo.htm

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