viernes, 18 de enero de 2013

Casarse sólo para…


Día 311
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Sheldon, Sidney: Si hubiera un mañana,
Buenos Aires, Émece editores (La nación), 2009.



He escuchado, y seguramente tu también, a un buen número de personas que dicen que es hora de portarse bien, de sentar cabeza; esto significa que ya no tendrán múltiples infidelidades ni excesos en su vida, como por ejemplo tomar, parrandear o hasta drogarse.  Es como si se pensara que de forma automática el matrimonio fuera la solución para cambiar súbitamente de forma de ser, cosa que no es verdad.


“-Tengamos un hijo. Llevamos un año de casados.
-Ten paciencia, mi ángel. Fui al médico y me dijo que no tengo ningún problema. ¿Por qué no te haces un control?.”(p.180)


Por desgracia, este tipo de pensamientos nos hacen tomar decisiones basadas en lo que nos han dicho que debe de hacer: casándose. Se piensa que estando en pareja, diariamente, se despierta algo así como un instinto de querer estar en una familia completa, con pareja, hij@ y una mascota (Que de preferencia debe ser perro)


Tener hijos no es un producto más sobre la lista de compras, sino seres humanos que más que cosas, son personas que necesitan toda la atención y educación de los padres, y no un medio de maduración. Así que casarse por tener hijos es algo delicado, pero más delicado el hacerlo sólo por ello.[1]










[1] La imagen fue tomada de http://www.sevillapress.com/noticia/27789.html