lunes, 21 de enero de 2013

Lo que te toca vivir


Día 314
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Sheldon, Sidney: Si hubiera un mañana,
Buenos Aires, Émece editores (La nación), 2009.



Las etapas que tenemos que pasar, todo ser humano, se supone que debería ser acorde a la edad. Si eres bebé duermes, comes y haces del abaño; de niño te toca jugar y estudiar en la casa más lo que te tocaba de bebé; en la adolescencia todo lo anterior más tratar de encontrar tu vocación y socializar; de adulto trabajar, formar la familia, etc. Todo esto suena como un camino que todos “deberíamos” vivir, y de preferencia es ese orden.


“-Cuando uno se va de casa q los catorce años –dijo él-, aprende forzosamente. […]”(p.260)


Aunque no siempre tenemos experiencias en nuestras vidas que son “acorde” a nuestra edad. Pero comentaba con mi novio, que no es que no tuviera que vivir, a lo mejor son cosas que todos vamos a vivir en algún momento, pero en algunas ocasiones nos toca por el camino difícil.


Si pensamos es el caso de la cita que puse, el salirse de la casa materna desde los catorce años, claro que te lleva a aprender pero por el camino difícil. Esto no lo hace ni mejor ni peor, sólo lo que uno tiene que asumir en el momento en que nos toca vivirlo, aunque seamos muy jóvenes o viejos.[1]












[1] La imagen fue tomada de http://www.flickr.com/people/saul_landell/