martes, 8 de enero de 2013

Un plan tonto e ingenuo


Día 301
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Sheldon, Sidney: Si hubiera un mañana,
Buenos Aires, Émece editores (La nación), 2009.



Ser víctimas de una estafa, una mentira o engaño nos puede llevar a perder la dignidad, la veracidad ante los demás, la autoestima. Esto es lo que le pasa a la mamá de nuestra protagonista, que al ser estafada, y sentirse en un laberinto sin salida, toma la decisión de suicidarse. Trato de entender la impotencia de los seres queridos ante una situación así y sé que en momentos de desesperación, de sed de justicia, podemos llegar a ser cosas sin sentido como este caso:


“El plan era sencillo. Iba a negociar con Joe Romano, a pedirle que limpiara el nombre de su madre. Si se negaba, lo amenazaría con el arma, obligándolo a escribir una confesión. Luego llevaría la confesión al teniente Miller, quien arrestaría a Romano, y la memoria de su madre quedaría a salvo.[…]” (p.31)


¿Es posible actuar con tal ingenuidad que pensemos que las cosas son como en una película? ¿Qué no nos pasará nada y que  serán como los pensamos? Fantasías que nos hacen creer que las cosas pasarán tal y como las imaginamos, pero lo realidad siempre se encarga de mostrarnos la verdadera realidad. Así que cuidado cuando pensemos que para algo tenemos un plan perfecto, porque a lo mejor lo que hacemos en un plan ingenuo y tonto que nos puede llevar a terribles consecuencias. [1]

















[1] La imagen fue tomada de http://blog.orientaronline.com.ar/?tag=plan-de-negocios