miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Se puede obligar a una mujer a dar a luz?

Día 365+196
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.






Cuando tocamos el tema de las mujeres es necesario también hablar de la maternidad, y unido al tema de la maternidad esta la del aborto. Nos guste o no, creyentes y no creyentes, jóvenes y no tan jóvenes es un tema que no podemos tapar con un dedo: las mujeres han abortado, abortan y seguirán haciéndolo. ¿Por qué en muchos países, como en México, se ha permito en aborto? Porque es un problema real, estadísticamente lo podemos comprobar, las mujeres lo hacen aún con el riesgo que esto conlleva (en especial cuando es de manera clandestina). Si una persona está en contra del aborto, seguramente querrá que se castigue a las que lo hacen y que se prohíba, pero en la realidad ¿es posible que se le obligue a una mujer a dar a luz? Veamos lo que Simone de Beauvoir nos dice:



“[…] No se podría obligar directamente a la muer a dar a luz: todo cuanto se puede hacer es encerrarla en situaciones en donde la maternidad sea para ella la única salida; la ley o las costumbres le imponen el matrimonio, se prohíben los procedimientos anticonceptivos y el aborto, se prohíbe el divorcio.[…]” (p. 59)




El erotismo no es algo que se pueda controlar, legislar; tendríamos que vivir en un país tipo la novela de George Orwell titulada 1984, con vigilancia hasta en los sueños, y aún así seguramente alguien se arriesgaría a tener relaciones sexogenitales, y probablemente saldría embarazada. No es posible impedir el aborto en alguien que está completamente decidido a hacerlo.  Las muertes de muchas mujeres, al hacerlo en las peores condiciones, no importando su condición económica o familiar, lo demuestran. 


Pensemos en una mujer que nunca le dice a nadie de su embarazo y se realiza un aborto, si ella jamás lo platica no hay modo de saberlo ni de impedirlo. Tampoco creo que sea sólo una cuestión sólo de valores, no creo que una mujer por hacerlo se convierta en un ser malo y desgraciado, porque es algo multifactorial. Sé que es un tema complejo y polémico que espero poder escribir más sobre él.[1]