miércoles, 30 de octubre de 2013

¿Antes o después de la pubertad de las niñas?

Día 365+232
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Dentro de una sociedad donde a las mujeres se les hace menos, se les ve como inferiores, ¿crees que son felices antes de la pubertad? Antes de responder dicha cuestión, recordemos qué es lo que nos pasa a las mujeres en la etapa de la pubertad: el primer y más clara aparición es el crecimiento (aunque sea mínimo) de los senos, después la llegada de la menstruación y posteriormente el ensanchamiento de las caderas. Tal vez el orden no siempre sea el mismo, pero de que pasa, pasa. ¿Qué sentimos las mujeres en con todos estos cambios? Sólo recuerda un poco y lo sabrás, ¿a caso no era un sentimiento de vergüenza, de molestia, de repulsión? No digo que a todas hayamos sentido esto, pero por lo menos las mexicanas, en su mayoría, sí.



“[…] La niña todavía impúber no encierra amenaza, no es objeto de ningún tabú y no posee un carácter sagrado. […]” (p.148)



Así que retomando la pregunta de si las mujeres somos más felices antes de la pubertad, yo creo que sí. Sí en una sociedad que nos hace diferentes cuando cambiamos, cuando tenemos pechos, cuando sangramos, porque hasta nuestros amigos de la primaria ya no nos ven igual, ya empieza a aparecer la mujer que es sujeto de ser sexuada, cosa que antes de que pasaran todos estos cambios, éramos iguales, no teníamos grandes diferencias, por lo menos físicas. Por todo esto que nos dice Simone de Beauvoir que las niñas no son amenaza, ¿para quién?, en un mundo machista para los hombres, para las madres de esos hombres, para nuestros padres, porque después de esto se nos ve como sexo. ¿Te identificas con esta entrada? Yo sí.  [1]