sábado, 15 de septiembre de 2012

La Cábala


Día 185
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Brown, Dan: El Código Da Vinci. Barcelona, Ediciones Urano (Books4pocket), Trad. Juanjo Estrella, 2003.


El mundo con sus misterios es un tema tan interesante y profundo que podemos estudiarlo toda una vida, y aún así no acabar. La Verdad es tan inalcanzable como lo es el fin del tiempo. Pero hay disciplinas como la Cábala[1] que buscan y afirman tenerla en sus manos:


“Las enseñanzas místicas de la Cábala se basaban fundamentalmente en anagramas en los que mediante la alteración del orden de palabras hebreas se obtenían nuevos significados. Los reyes franceses del Renacimiento estaban tan convencidos de que los anagramas tenían propiedades mágicas que contaban con anagramistas reales que les ayudaban a tomar las decisiones más acertadas mediante el análisis de las palabras de los documentos importantes.”(p.149)


El deseo por saber los misterios del universo nos ha llevado a buscar explicaciones más certeras. Yo quisiera conocer más a profundidad sobre el esoterismo, que bien valdría la pena estudiarlo. Lo que noto es que con este libro, las puertas empiezan a tener un sentido mayor para mí[2]. Por ahora no profundizaré sobre el tema, pero poco a poco espero poder, a lo largo de la lectura, ahondar sobre los diversos temas que he mencionado en varias publicaciones. ¿Tú sabes sobre el tema?

















[1] Para leer un poco más sobre el tema, se puede consultar http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1bala
[2] La imagen mostrada fue tomada de http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Kircher_Tree_of_Life.png?uselang=es