sábado, 20 de octubre de 2012

Fin de El Código Da Vinci


Día 220
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Brown, Dan: El Código Da Vinci. Barcelona, Ediciones Urano (Books4pocket), Trad. Juanjo Estrella, 2003.


Esta entrada marca el final de una serie de comentarios sobre este libro. Las referencias a Iglesias obviamente no han faltado, y para muestra es esta que también es sobre una de ellas. La capilla Rosslyn, de mediados del siglo XV, que se ubica en Escocia[1].


 “Toda la superficie de la capilla estaba cubierta de símbolos: crucifijos cristianos estrellas de David, sellos masónicos, cruces templarias, cuernos de la abundancia, señales astrológicas, plantas, vegetales, pentáculos y rosas” (p.638)


Y aunque no es una capilla de tan grandes dimensiones, o por lo menos eso parece en las fotografías, su belleza y misterio está en su interior, porque, como lo dice la cita, está llena de símbolos e imágenes que no sólo la adornan sino la llenan de significados que para muchos son un misterio, y entre ellos se encuentra el del Santo Grial.


Por ahora, lo único que queda por decir sobre esta novela, es que bien vale la pena leerla. Está llena de grandes momentos, misterios, historias y claro, una red de intrigas, lealtades y traiciones.[2]