domingo, 11 de noviembre de 2012

¿Levedad o pesadez?


Día 242
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Kundera, Milan: La insoportable levedad del ser, Barcelona,
RBA editores (Trad. Fernando de Valenzuela), 1993.


Recurrir al significado de las palabras para entender todo su sentido es fundamental, porque al no realizar una consulta en el momento adecuado de la palabra en duda, puede llevarnos a erróneas interpretaciones. Este es el caso de la palabra levedad, que significa ligereza de las cosas[1]. Lo que se le opone, su antónimo, sería lo pesado. Teniendo claro a qué nos referimos, cuando hablamos de levedad, podré darme mejor a entender y entender la intención del autor.


Todo esto viene a partir de las primeras páginas del texto que ahora me ocupa. Ayer hablaba de la ideal del eterno retorno y trayéndolo a colación, podemos decir que el pensar en un mundo así, es algo que se vuelve difícil, pesado, porque conllevar responsabilidad, es una terrible carga, se vuelve algo pesado.

“Entonces, ¿qué hemos de elegir?  ¿el peso o la levedad? (p.9)


Responder a esta cuestión, no es tema que ahora pueda resolver porque por un lado sí creo que la idea de que los seres humanos sintamos una necesidad por reflexionar sobre lo que pasa; si pensamos en la idea del eterno retorno, se convierte en una gran carga que creo que no deja de ser necesario; pero si pensamos en lo contrario, la ligereza, nos lleva a no tener los pies en la tierra, a estar en las alturas. Para tratar de ser más clara, creo que al sentirnos pesados nos apegamos también más a nuestro ahora, nuestra realidad. Pero la verdad no es algo en lo cual esté totalmente convencida. [2]














[1] http://lema.rae.es/drae/?val=levedad
[2] La imagen fue tomada de http://www.pajarocontemplativo.com/2010_09_01_archive.html