domingo, 2 de diciembre de 2012

Acontecimientos


Día 263
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Kundera, Milan: La insoportable levedad del ser, Barcelona,
RBA editores (Trad. Fernando de Valenzuela), 1993.


La vida, nuestra vida, tan larga o corta, siempre está llena de momentos, experiencias, que van marcando el rumbo de nuestro presente y el posible e incierto futuro que a cien cierta no sabemos que nos depara, es algo totalmente impredecible, aunque sí podemos estar seguros de que nuestro ahora es lo que marca en gran medida nuestro futuro próximo, pero muy próximo, casi instantáneo:


“Un drama vital siempre puede expresarse mediante una metáfora referida al peso. Decimos que sobre la persona cae el peso de los acontecimientos. La persona soporta esa carga o no la soporta, cae bajo su peso, gana o pierde.[…]” (p.124)


Así que cada vez que hacemos algo, acontece un suceso que tiene una consecuencia, lo entiendo como acción-reacción. Pero ¿si esto no fuera resentido por un peso, por una carga que se lleva, sino por lo contrario? Si un acontecimiento no deja un peso sino una levedad ¿qué pasa? Imagino que es como si en lugar de sentí miedo, amor, tristeza o rencor por algo vivido, lo que queda es un gran vacío. Es como pasar por algo sin dejar rastro, ni huella, sólo pasar de la manera más superficial y banal.


Así que los acontecimientos de nuestra existencia nos dejan huellas y si no es así, será mejor buscarlas en lugar de no tenerlas.[1]


Día 263. En bueno domingo para pensar en nuestros actos. ¿Todo acto deja huella y un sentir? Saludos a todos.







[1] La imagen fue tomada de http://www.granadablogs.com/pateandoelmundo/tag/futuro/