viernes, 28 de diciembre de 2012

La base de una relación


Día 290
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Zapata, Luis: El vampiro de la colonia Roma
(Las aventuras, desventuras y sueños de Adonis García)
,
México, Debolsillo, 2012.


Convivir, platicar, compartir ¿deseo de toda relación amorosa? Las que son unidas por verdaderas intenciones, claro que sí, pero no siempre es así. No sé si en mayor o menos medida, pero las relaciones “amorosas”, las que son o deberían ser la base de la sociedad, no están siempre fuertemente cimentadas y por ello se rompen rápidamente, al primer temblor, en la primera crisis.



“[…] como se siempre al estar mal físicamente o estar jodido económicamente te chinga otros aspectos de tu vida   te chinga en tus relaciones con los demás ¿no? […]” (p.73)



¿Qué te une a tu pareja? ¿El cariño, la costumbre, la admiración, la compasión, el dinero, el amor? ¿Por qué decidiste estar con esa persona? Si hablamos de una relación joven, cuando se es inexperto y con deseos de conocer a otras personas, es muy probable que cualquier cosa sea un pretexto para terminar la relación; pero si son personas “adultas” entonces la cosa cambia, se debería esperar decisiones maduras que no estuvieran basadas en el dinero ni mucho menos en la integridad física, donde la pareja no se debería despreciar sino acompañar y apoyar. Por desgracia esto no siempre es así.[1]





[1] La imagen fue tomada de http://larevmil.wordpress.com/page/4/