sábado, 23 de febrero de 2013

Experto improvisando


Día 347
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.




Para llegar a ser experto en algo se requiere mucha práctica y dedicación; no es tarea fácil porque el tiempo que puede llevar para dicho fin va más allá de días o semanas, puede ser hasta cuestión de años. Ya sea en un oficio o  profesión, no es fácil poder llegar al punto en donde no sea necesario tener instrucciones para ejecutarlo.


“[…] Sabia que había descuidado la preparación de la clase, pero la experiencia de los años resolvería la falta, otras veces improvisó y nadie notó la diferencia. […]” (p.169)


Así que no cualquiera puede llegar a este punto de la improvisación. Si pensamos en la actividad que deseemos: los deportes, las ciencias, el arte, etc. O la carpintería, herrería, albañilería, etc. Y pensamos en un momento de confusión o flojera en donde es necesario actuar sin algo planeado, y la situación sale salvada, entonces podemos decir que estamos frente a un experto en el área. Yo quisiera dominar algo a tal punto que no fuera necesario todo el tiempo planear lo que se hará, sino hacerlo y hacerlo siempre bien, aún en los momentos de mayor distracción.[1]







[1] La imagen fue tomada de http://b15desolasol.blogspot.mx/2012/05/planificar-o-no-planificar-esa-es-la.html