domingo, 26 de mayo de 2013

¿Enamoradas?


Día 365+74
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Funke, Cornelia: Las gallinas Locas. El secreto de la felicidad. (Traducción del Alemán: María Alonso) Barcelona, Ediciones B, 2006.




Recuerdo la época de la primaria, cuando apenas empezaba a sentir interés real por los chicos, que seguramente también te llegó a pasar que el niño que te gustaba, y cada vez que te lo encontrabas, sentías como se ponían los cachetes rojos como un jitomate. En esa época en que, por desgracia, era casi seguro que no sólo a ti te gustaba ese niño, sino también a otras niñas, y todo estaría bien si no fuera porque esa niña era tu mejor amiga ¿verdad?


 “[…] Menos mal que a mi no me ha pasado nunca. Lo de enamorarme del mismo chico que mi mejor amiga,” (p.148)


Que tiempos aquellos de pura inocencia en donde claro que pasaban estas cosas, pero en el momento en que se descubrían, no pasaba de algunos días sin hablarse con la amiga y no durar más de una semana con el novio. [1]