lunes, 20 de mayo de 2013

Inicio El secreto de la felicidad


Día 365+68
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Funke, Cornelia: Las gallinas Locas. El secreto de la felicidad. (Traducción del Alemán: María Alonso) Barcelona, Ediciones B, 2006.


Este libro no sólo lo elegí por tener una bonita presentación, pasta dura, colores intensos y grande letra; o por haberlo regalado hace tiempo, confieso que lo tomé de contrabando, sino también por su autora. Cornelia Funke “es una escritora alemana de literatura infantil y juvenil”[1], yo no he tenido el privilegio de leer su trilogía de Sangre de tinta, pero sí El jinete del dragón, historia que me agradó por su fantasía, sencillez y porque  es un libro que recomendaría ampliamente para jóvenes.


Son cinco libros sobre Las gallinas Locas, yo estaré comentando el cuatro, que es  una pandilla formada por cinco chicas, de las cuales Funke nos irá contando sus locuras e historias entre ellas y sus familias, como este caso:



 “¿Por qué había comida griega un día de diario normal y corriente? Sardine suspiró.
-Mamá, suéltalo ya¡ ¡El señor Sabelotodo quiere venir a vivir con nosotras!” (p.15)




Esta cita me recordó a las escenas típicas entre padres e hijos, que seguramente yo las llegaré a vivir, en donde cualquiera de los dos cuando tiene algo importante que decir, o de hacer, y entonces se recurre a la llamada “barbería”. Por ejemplo: los hijos hacen el quehacer, están muy cariñosos con los padres, y ellos preguntan: ¿ahora qué quieres? Yo también lo llegué a hacer con mis padres, y es una de las cosas más divertidas que pueden pasar.


Esto es lo que precisamente le pasa a una de nuestras protagonistas, pero como pudieron ver, la mamá es la que quiere revelarle algo. ¿Qué anécdota me contarías parecida a esta?[2]