miércoles, 22 de enero de 2014

La mujer dominada por su macho ¿cómo se siente en la sexualidad?

Día 365+316
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




A lo largo de estos días estaré presentando y dando mi punto de vista sobre un tema que es de suma importancia para las mujeres, y no es que para los hombres no lo sea pero creo que por cuestiones culturales nos  afecta más a nosotras, que es en de la iniciación sexual. La sexualidad es que siempre está en nuestras vidas, ya desde el momento en que nacemos con un sexo, femenino o masculino, somos parte de ella, pero como bien sabemos, no se limita sólo a esto, también abarca otros ámbitos como son el cortejo de pareja, las sensaciones corporales, el juguete sexual, los pensamientos y sentimientos que se involucran, así como el acto sexogenital mismo.



“[…] el hombre tiende con todo su cuerpo hacia su pareja, pero permanece en el centro de esa actividad, como en general el sujeto frente a los objetos que percibe y los instrumentos que manipula; se proyecta hacia lo otro sin perder su autonomía; la carne femenina es para él una presa y toma de ella las cualidades que su sensualidad reclama de todo objeto […]” (p.312)



Si partimos de que somos seres culturales, que cuando nacemos ya estamos inmersos en una, que aprendemos, mamamos lo que vemos en nuestras familias y familias, podremos entender en por qué de la anterior cita. Si nuestra sociedad es machista, donde los hombres dominan y las mujeres son dominadas, esto mismo se traslada al plano sexual. Las mujeres son vistas como objetos que tiene dueño, y esos dueños son los amos y señores de todo y todos, lo que dice, hace o siente es ley ya sean en el plano económico, moral o sexual; de aquí que muchas mujeres sienten que sus vidas sexuales no son satisfactorias, porque siente y se dan cuenta que son tratadas como objetos de placer, que sus cuerpos son tomados como si fueran una taza, silla o carro, sin permiso, con violencia, de forma pasiva. [1]