miércoles, 29 de enero de 2014

¿Mujeres pasivas sexualmente?se

Día 365+323
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.





Como he comentado en anteriores entradas, las mujeres son objetivadas –vista y tratadas como objetos- en un sistema machista y esto lo podemos ver desde el momento en que no tiene poder de decisión, hacen lo que el padre o hermanos dicen. Cuando contraen matrimonio este poder de mandar a la mujer pasa a manos del hombre, que no sólo es el que dicta las normas de la casa, sino que también dicta las normas de la cama. La sexualidad es para él activa y para ella pasiva; el tiene que dominar y ella ser dominada.



“[…] en la mayoría de las mujeres se ha desarrollado también desde la infancia una sexualidad pasiva: a la mujer le gusta ser abrazada y acariciada, y, sobre todo desde la pubertad, desea hacerse carne entre los abrazos de un hombre, a quien normalmente corresponde el papel de sujeto; […]” (p.318)



La pasividad sexual en una mujer es algo que se enseña y se aprende, desde la casa con la madre, en la escuela con las amigas y más adelante con todas las demás mujeres de la sociedad que dictan que lo que una mujer “debe” y no debe hacer en la intimidad con un hombre. Dentro de las normas que una mujer sigue, consciente o inconscientemente desde su niñez, es que no se pueden tocar ella misma sino que debe ser tocada, no puede llevar la iniciativa, él lo debe de hacer, etc. Podemos poder aquí una serie de normas que nos conducen a la pasividad de la mujer, papel que debe de jugar una mujer en una relación de dominio. ¿Consideras que este modelo continúa actualmente en nuestras mujeres? Yo creo que sí, y más de lo que imaginamos. [1]











































[1] http://www.antesdelfin.com/sexo-oral-y-el-cristiano.html