sábado, 1 de febrero de 2014

El sueño de las mujeres en el noviazgo

Día 365+326
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Cuando dos jóvenes se conocen, se gustan y deciden ser novios entran a un momento de sueños, emociones e ilusiones. Tanto uno como el otro sientes ese deseo desenfrenado por estar juntos todo el tiempo, conocerse, saber de sus secretos, vidas y sueños con el deseo de formar una vida juntos. Con el paso del tiempo se pasa del enamoramiento, del sentir esa emoción al verlo, a estar enamorado. Se sigue sintiendo emoción al verse, pero ya no con el mismo desenfreno y adrenalina.



“[…] Durante el período del noviazgo, del coqueteo, de la corte, por rudimentario que haya sido, la joven ha seguido viviendo en su habitual universo de ceremonia y ensueño; el pretendiente hablaba un lenguaje novelesco o por lo menos cortés […](p.321)



Pero por una cuestión que tiene ver con la educación, que se da a muchas mujeres, ellas sueñan se ilusionan e imaginan sobre lo que ellos piensan, quieren y cómo será la vida juntos, pero una cosas es lo que se cree a lo que en verdad es. Con el paso del tiempo ellas continúan, como dice la anterior cita, en un mundo de sueños y creencias que al inicio del noviazgo es afirmado por el novio, pero que en la mayoría de las ocasiones, con el paso del tiempo empieza la decepción y frustración de ellas, al sentir que las cosas no son como se deseaba, pero la realidad es que era, y siempre fue, sólo un sueño.[1]










[1] http://www.nurinotas.com/2011/11/un-mal-sueno.html