domingo, 9 de marzo de 2014

Origen de los roles machistas en el matrimonio

Día 365+362
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Hace algunos años cuando se casaban por el registro civil, a las parejas que se les leía la conocida Epístola de Melchor Ocampo[1], dicho escrito marca el deber cultural, social y moral tanto del esposo como de la esposa; ahí se les decía cuál es el rol que tenía que cumplir, por decirlo de otra forma, los derechos y deberes de él con ella y ella con él. Dicha lectura comprometía a las mujeres en la total y absoluta sumisión ante un macho que no puede controlar su temperamento agresivo y colérico, dando con ello muestra de lo desigual que era nuestra cultura.



“[…] El hecho de que el Código haya suprimido de sus deberes el de la <<obediencia>> no cambia en nada su situación, que no descansa en la voluntad de los esposos, sino en la estructura misma de la comunidad conyugal.[…]” (pp.422-423)



Lo que nos dice la anterior cita, es que dicha sumisión de las mujeres no depende tanto del Código que lo rige, es más, ni de la Epístola de Melchor Ocampo que se leía antaño aquí en las bodas civiles de México en el Distrito Federal, es más tampoco depende de los mandatos del esposo, sino de la estructura misma social, en otras palabras, el comportamiento de hombres y mujeres van siendo dirigido por lo que nos enseñaron que debe ser un matrimonio, cómo comportarnos, qué nos toca hacer a los hombres y mujeres. Así que la raíz del machismo, y de la sumisión de las mujeres, en la estructura del matrimonio viene desde el hogar mismo que perpetra dichas estructuras de la enseñanza infantil. [2]










[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Melchor_Ocampo
[2] http://vidayestilo.terra.com.mx/mujer/pareja/rechazo-al-matrimonio-ellas-tienen-miedo-a-roles-culturales,dda96bea5224c310VgnCLD2000009bcceb0aRCRD.html