lunes, 8 de octubre de 2012

Martin Scorsese y Jesús


Día 208
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Brown, Dan: El Código Da Vinci. Barcelona, Ediciones Urano (Books4pocket), Trad. Juanjo Estrella, 2003.


Las manifestaciones, y versiones, de la vida de Jesús, no sólo ha sido del interés de los historiadores, escritores, científicos, etc. Sino también del arte (como lo he mencionado ya antes, como el caso de Leonardo Da Vinci en la pintura) y en esta ocasión en especial del cine con el director, actor y  Martin Scorsese[1]:


“[…] No lo entendió todo, pero parecía que el gobierno francés, accediendo a las presiones de los curas, había aceptado prohibir la exhibición de una película americana llamada La última tentación de Cristo, en la que Jesús tenía relaciones sexuales con una señora llamada María Magdalena […]
-¡Es pornografía! ¡Sacrilegio! –gritaba el sacerdote […] Ese americano, Martin Scorsese es un blasfemo […] ”(p.366)


Esta película (1988), que ya tiene algunas décadas de su estreno, causó, causa y causará interés, debate, críticas … no sólo a nivel de la trama de la novela que estoy tratando, sino también en hombre y mujeres religiosos y no religiosos, al presentar a un Jesús humano, con vida común y con todo lo que ello conlleva.


Yo hace algunos años la vi y fue novedoso ante mis ojos el saber, ver e  identificarme con un Jesús común. Pero ¿qué implicaciones tendría un Jesús terrenal? ¿Podría ser imagen y semejanza, como lo ha hecho hasta ahora, en los preceptos cristianos? ¿Tú crees que mermaría a las bases mismas de la Iglesia si no es divino, pulcro y sagrado? Un tema espinoso para tratar, pero no deja de ser intrigante y fascinante.