jueves, 15 de noviembre de 2012

Convivencias


Día 246
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Kundera, Milan: La insoportable levedad del ser, Barcelona,
RBA editores (Trad. Fernando de Valenzuela), 1993.


Vallamos donde vallamos, estemos con quien estemos, el tiempo que permanezcamos en un lugar o con algunas personas, familiares o no, por el sólo hecho de compartir un espacio (casa, oficina, camión, fila, etc.) nos ha de llevar a tener experiencias que bien pueden ser agradables o, por el contrario, llenas de problemas. La convivencia, en familia o comunidad, es complicada porque cada uno de los integrantes, al ser sujetos independientes con un carácter, sistema de valores e ideas propias, crees o quieren tener la autoridad máxima para decidir, opinar y actuar por los demás. El gran problema es el poder mismo; la poca capacidad que tenemos de empatía hacia los demás, nos ciega a ver la verdadera realidad:


“La persona que desea abandonar el lugar en donde vive no es feliz. Por eso Tomás aceptó el deseo de emigrar de Teresa, como el culpable acepta la condena.” (p.31)


Aunque me surgen varias preguntas al respecto: ¿Cuándo uno siente que las cosas no salen bien, que tiene problemas, ya sea en casa o trabajo, la verdadera solución es alejarnos? O ¿no será a caso que el problema es uno y no lo puede ver o aceptar? A la pareja del relato, cambiar de ciudad no le ayuda en nada, porque las cosas, más temprano que tarde, vuelven a estar mal, y no dudo que a uno le llegara a pasar lo mismo. Cambiamos de “ambiente” con la ilusión de que será “mejor” y resulta que es lo mismo o peor. ¿Por qué será que creemos que los demás tiene que ser considerados, amables, amorosos, amistosos, fieles y/o sonrientes para sentirnos comprendidos, apapachados, amados, valorados? Como si nuestra tranquilidad y felicidades dependiera de los demás más que de uno mismo. Así que si cambiamos de cede y las cosas siguen igual o peor, es hora de preguntarnos quién es el verdadero problema. ¿No crees? [1]








[1] La imagen fue tomada de http://www.maestrosdelweb.com/editorial/consejos-para-crear-normas-de-convivencia/