miércoles, 20 de marzo de 2013

Más vida al tiempo


Día 365+7
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Piera, Gustavo: La travesía. 18 claves para llegar a buen puerto. Barcelona, Alienta Editorial, 2006.


Los seres humanos somos expertos en quejarnos por todo: de nuestro nombre, del ruido, del silencio, el tráfico, la comida, la familia, etc. Casi siempre es así, una de las quejas más recurrentes, paro los que vivimos en las grandes urbes, es el que no tenemos tiempo. Y, curiosamente en la vida diaria, cuando tenemos vacaciones, muchos no saben qué hacer con dicho tiempo. Es una gran contradicción pero así es. Por desgracia esto se toma cual pretexto también para todo. Por ejemplo: no voy al Dr. porque no tengo tiempo ni para ver a mis hijos, mucho menos para estudiar o visitar a mis abuelos, con trabajos y me da tiempo de dormir y a veces ni eso. ¿Seguramente has escuchado algo parecido a esto, verdad?



"[...] No es poner más tiempo a nuestra vida - porqué el tiempo.es limitado-, es poner más vida a nuestro tiempo... Dedicarnos a lo que hacemos con ilusión. [...]" (p.51)



Claro que al vivir en la ciudad el tiempo pasa más rápido, o más bien creemos que pasa así, porque ese es el ritmo que marcamos nosotros mismos. La naturaleza tiene sus ciclos, pero la forma en que vivimos en ellos es lo que hace la diferencia entre unos y otros.


Podemos estar exigiendo tiempo todo el tiempo, pero este no llega a nuestra voluntad. Lo que sí podemos hacer con el tiempo es mucho, y no refiriéndome a cantidad sino de calidad. ¿Qué tanto valoramos  nuestra vida que transcurre en este preciso tiempo?[1]


























[1] La imagen fue tomada de http://dimeloenverso.blogspot.mx/2011/12/el-tiempo.html