jueves, 4 de abril de 2013

La rutina… ¿el cielo o el infierno?


Día 365+22
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Piera, Gustavo: La travesía. 18 claves para llegar a buen puerto. Barcelona, Alienta Editorial, 2006.



Muchas personas decimos que deseamos un descanso, con urgencia, por la extenuante vida rutinaria que se lleva, entre ir y venir tan aceleradamente. La neurosis se hace presente, y me ha tocado ver y oír quién en temporada de vacaciones de los hijos, esto se hace aún más pesado, desean con ansia que regresen a clases. ¿Esto quiere decir que es mejor eliminar las rutinas?



"Pero, ¿qué ocurre con estos padres que viven con tanta prisa y tienen tanto que realizar, qué. no tiene rutinas y nunca descansan de ser padres? Porque la consecuencia de eliminar las rutinas de la vida del niño es que el padre nunca tiene un descanso.[...]" (p.32)



Cuando leía este pasaje, recordaba en especial el año que vivimos, mi hermana y yo, con mis abuelitos maternos. Con ellos la rutinas era clara: sabíamos cuando comer, jugar, estudiar y dormir. Y creo que ahora entiendo como los padres de antaño podían con 5, 8 o 10 hijos. La receta, en parte, era la rutina.


Insisto en que no creo que la educación autoritaria sea la mejor ni la correcta, pero sí hay cosas como la rutina, que debemos rescatar para ser padres descansados y más sanos en todos los aspectos. ¿O a ti no te dan ganas de descansar de tus hijos? Seguramente sí, y la rutina puede ser la diferencia entre el cielo y el infierno. [1]










Día 365+21.  Está noche escribo rápido en mi blog, ¿por qué? como que algo empuja a hacerlo así. ¿Cómo salir de este terrible remolino? Espero no los apresure.




[1] La imagen fue tomada de http://cafefilomania.com/?p=1641