jueves, 18 de abril de 2013

Nueva alternativa: educación consciente


Día 365+36
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Piera, Gustavo: La travesía. 18 claves para llegar a buen puerto. Barcelona, Alienta Editorial, 2006.



En esta parte del libro, la autora nos presenta lo que es la propuesta de la disciplina con amor para los niños. Ya he comentado lo que se conoce como educación autoritaria (en donde el menor no tiene prácticamente ni voz ni voto) y la educación permisiva (el que permite todo), y en medio de estos dos se encuentra la educación consciente, porque la solución para una educación con disciplina y amor, no es la negación, o eliminación de alguna de las dos opciones, sino la nivelación de las mismas, para lograr un balance apto para el bienestar, no sólo de nuestros hijos, sino de nosotros mismos y de la sociedad.



“Escuchamos decir: “Equilibrio, equilibrio, eso es lo que necesitamos para educar, equilibrio”. Pero encontrar ese punto medio entre el autoritarismo y la permisividad requiere de algo que no llega solo: de la conciencia. Es nuestra conciencia la que sostiene el péndulo y nos permite encontrar ese balance que nos lleva a una relación distinta con nuestros hijos. Tener conciencia implica estar despierto, atento para no caer ni en un polo no en el otro. […]” (p. 96)




Esta consciencia creo que sólo la podemos adquirir siendo verdaderos observadores en nuestro actuar, porque como la propia definición de consciente no lo indica, es aquel “Que siente, piensa y obra con conocimiento de sus actos y de su repercusión.”[1] Para ello es necesario un total compromiso con la meta a cumplir: educar a nuestros niños con amor.



Inevitablemente pienso en aquellas madres y padres jóvenes y no tanto, que he visto varias en la ciudad, que no tiene un interés por sus hijos, porque les gritan, pegan, insultan, ignoran; claramente este tipo de padres no tiene una conciencia real de lo que quieren para sus hijos, y tampoco creo que para ellos. Pero si tu quiere, al igual que yo, darle una educación consciente, espero que lo logremos, tenemos que empezar con nosotros mismo, para poder después pasarlo a nuestro hijos. ¿Qué harías tú para lograrlo? [2]