jueves, 16 de mayo de 2013

Damos lo que tenemos


Día 365+64
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Feranka, Paul: El  Vidente. México, Planeta (Serie de Oro), 1992.



¿Qué soy?¿Qué doy? No monetariamente sino sentimental y moralmente. ¿Doy amor u odio, alegría o tristeza, tranquilidad o desasosiego, etc.? Si damos lo que tenemos ¿entonces no podemos dar lo contrario?  Si lo tenemos entonces lo podemos otorgar, pero si no, ¿cómo hacerlo?. Pienso en especial en un hijo, son nuestro reflejo, porque si somos acelerados es lo que les damos como imagen y ellos, claro está que nos imitan.


“[…] Además… cada quien da lo que tiene. Unos, profundidad de pensamiento; otros calidad y afecto; tú… tu inmadurez y egoísmo […]” (p.64)


Yo desearía tener más para dar. Quiero ser más serena, menos nerviosa y acelerada. Sé que lo que diré suena como de alcohólicos, pero creo que la única forma de lograrlo es hacerlo consciente con el día a día, sólo por hoy. ¿Pero cómo lograrlo si suelo ser nerviosa? ¿Viendo y copiando a los tranquilos? Creo que podría ser un buen inicio. Así como los hijos imitan ¿por qué no hacer nosotros? Estoy segura que siempre habrá un modelo a seguir. ¿Conoces a uno que me recomiendes? [1]