miércoles, 31 de julio de 2013

¿Nacer para discutir?

Día 365+140
Comentando lo que me despierta la lectura de:
Muñoz Molina, Antonio: El dueño del Secreto. España,
Espasa Calpe, 1999.



Los seres humanos somos eso: seres. Empieza diciendo esto porque, como sabemos, nacemos siendo parte de una especie, con ciertas características, cualidades y deficiencias, que nos hacen diferentes a el resto de los demás habitantes de la Tierra. Pero cuando decimos que nacemos con, me refiero a que tenemos cierta estructura fisiológica, pero no precisamente me refiero a que nacemos con cualidades que creo que son aprendidas, como el talento a hace algo o varias características de la forma de ser, del carácter.


“Confieso que no se me ocurrió ninguna respuesta. Hay personas que nacen para discutir igual que otras nacen para estar de acuerdo, y yo soy de las segundas. […]" (p. 123)



Yo no estoy de acuerdo con la reflexión del anterior personaje porque creo que el discutir no es una cualidad, sino una forma de actuar. Cuando convivimos, platicamos o debatimos con alguien más, podemos tomar una actitud de enfrentamiento o de conciliación y creo que de esto dependerá si discutimos o no, en último caso. Así que no nacemos discutiendo, sino que es algo que aprendemos y hacemos. ¿Qué opinas?[1]