viernes, 10 de enero de 2014

Cuando las mujeres vivimos fuera de nuestro ser

Día 365+304
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.






¿Por qué será que muchas chicas viven para agradar a otros? Cuando vivimos en una sociedad machista, donde las mujeres son reducidas a objetos, y como tal pierden toda autonomía, para convertirse en siervas, su razón de ser, su destino y vida se reduce a los hombres que la rodean, lo que le mandan, lo que deciden por ella, y esto también se traslada a la parte erótica y a todo el cortejo que llega a haber entre un hombre y una mujer.



“Para la joven, la trascendencia erótica cosiste en habituarse a hacerse presa. Se convierte en objeto, y se capta como objeto; con sorpresa descubre este nuevo aspecto de su ser: le parece que se desdobla; en lugar de coincidir exactamente consigo misma, he ahí que se pone a existir afuera. […]” (p.278)



Cuando existimos para otros, y no para nosotras, en cuando estamos objetivadas, cuando consciente o inconscientemente, pensamos, vivimos, existimos siempre por y para el otro. Vestimos de una forma en especial para agradar al otro, caminamos de esta manera para atraer al otro, hablamos de esta otra forma para atraerlo,  estudiamos o nos gusta algo porque le gusta al otro. Así que si tú sientes la necesidad de pensar siempre en los hombres, en lo que les gusta y no, y qué puedes hacer para agradarlos, estás aceptándote como objeto, estás viviendo fuera y no dentro de ti. ¿Cómo vives, adentro o a fuera de tú ser?[1]
















[1] La imagen fue tomada de http://es.123rf.com/photo_6110057_ser-silencioso--cut-fuera-de-la-mujer-con-el-dedo-a-los-labios-diciendo-shh.html