lunes, 20 de enero de 2014

Trabajadora dividida: casa y profesión

Día 365+314
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




El rol que nos toca jugar a las mujeres en una sociedad machista es de sumisión, y a los hombres un rol de dominio; por tal motivo ellas tiene que ser pasivas y los hombres activos, ellas lloran, se quedan en casa, atienden a los hijos, reciben órdenes, y ellos golpean, salen de la casa, son fuertes, dan ordenes, etc. Pero muchas mujeres ya tiene la libertad de cambiar este patrón, pero hay otras más que quieren pero no lo logran en su totalidad.



“[…] la mujer que trabaja quiere conciliar su éxito con triunfos puramente femeninos; […] pero […] implica que sus intereses vitales queden divididos. […]” (p.310)



Aquellas mujeres que han decidido cambiar el patrón de pasividad, marcado por el machismo dominante, no siempre logran salirse del todo, porque al desear tener una vida totalmente autónoma se ve truncada al desear tener también lo que las mujeres dominadas tiene, como una pareja, hijos y “estabilidad” con una familia. Por ejemplo una chica empresaria tiene la oportunidad de viajar a varias partes del mundo, para hacer negocios, pero tiene un hijo pequeño que debe cuidar y un hogar que atender, claro está que si la pareja es dominante no estará de acuerdo que desatienda  la casa y mucho menos en cuidar él al hijo; así que esta mujer tendrá que vivir a medias lo que tanto le gusta por el rol que aún tiene que cumplir.
Puedo decir, con gran alegría, que actualmente muchos esposos ya no son de la anterior forma con sus parejas; ellos toman también el papel que hemos llamado “pasivo” en el hogar, y que aunque han sido altamente criticados es una gran alegría para muchas mujer en este siglo XXI.[1]



























[1] http://www.colorearjunior.com/dibujos-para-colorear-de-oficios-varios_3.html