sábado, 4 de enero de 2014

Las enfermas imaginarias

Día 365+298
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.





En estas fechas de fiestas navideñas y fin de año, muchas personas nos hemos enfermados de múltiples cosas: gripa, garganta, indigestión y estrés por todo lo que implica la entrada al invierno, las cenas abundantes y las compras de los regalitos a amigos y familiares, así que  estas enfermedades son nacidas de poner nuestro cuerpo al límite. Pero también hay otras enfermedades que no son nacidas del cuerpo sino de la mente, por ejemplo la depresión, ansiedad y malestares corporales como algunos dolores de cabeza, muelas, etc., que seguramente has vivido porque muchos los padecen en estas fechas, y a lo largo de tu vida.



“[…] los ginecólogos están de acuerdo en afirmar que el noventa por ciento de sus clientes son enfermas imaginarias, es decir que, o bien su malestar no tiene ninguna realidad fisiológica, o bien e desorden orgánico mismo es motivado por una actitud psíquica. En gran parte,  la angustia de ser mujer es lo que roe el cuerpo femenino. ” (p.273)



Muchas de nuestra enfermedades, sino es que la mayoría, son nacidas de la mente, en especial si se está oprimida, confusa, limitada, porque de una forma u otra siempre buscamos maneras de liberarnos, de ser autónomos.  ¿Quienes padeceremos más este tipo de problemas mentales, los hombres o las mujeres? Si consideramos nuestra cultura machista, donde las mujeres debemos ser débiles, abnegadas, mandadas por un hombre, creo que nosotras somos quienes más lo padecemos, porque en este sentido la mente  no sólo está siendo limitante desde la persona (desde el interior), sino que también desde el exterior por la sociedad y el ambiente. Por ejemplo: una joven que desea viajar pero el padre se lo prohíbe por ser mujer, ella seguramente se sentirá impotente, desesperada y frustrada al darse cuenta que por ser mujer se le limita; ella está más expuesta a tener una enfermedad mentar que el hermano que se le da otro trato de no sumisión. Muchas de mis enfermedades son y han sigo mentales, ¿y las tuyas?[1]