lunes, 3 de febrero de 2014

Una práctica sexual que debería tomar los mexicanos

Día 365+328
Comentando lo que me despierta la lectura de:
De Beauvoir, Simone: El Segundo Sexo. México,
Random House Mondadori (Debolsillo), 2013.




Somos seres que nacemos dentro de una época, un país, una ciudad, una cultura y en muchas ocasiones dentro de una religión que nos delimita la forma en que “debemos” pensar y actuar en lo económico, social, religioso, etc. Todo esto también se traslada a las prácticas amorosas, desde quién toma la iniciativa, quién da el primer beso, cuándo y cómo casarse y cómo serán las relaciones sexogenitales.


“[…] Parece ser que en la India el esposo, mientras cumple sus deberes conyugales, fuma de buen agrado su pipa, con objeto de distraerse de su propio placer y hacer durar el de su esposa; […](p.336)



Si pensamos en la forma en que los mexicanos, no quiere decir que todos pero sí por lo menos los que están insertados  en una sociedad machista, viven la experiencia sexual podemos darnos cuenta que ellos son los activos, lo que dominan y tomas las decisiones, dicen cuándo y cómo será el contacto sexual; y la mujer es la pasiva, la que obedece, la que acepta. Si partimos de lo anterior podemos darnos cuantas del por qué mucho hombres sólo miran por su placer y no por el de su pareja. Esta práctica Indú que comenta Simone de Beauvoir debería ser también una práctica de los Mexicanos, pero por desgracia esto sólo podría ser posible si hubiera un cambio ideológico donde la asertividad en la sexualidad fuera posible. ¿Qué opinan?[1]













[1] http://www.sedet.es/secciones/noticias/noticias.php?id_categoria=5&anyo=2009&mes=9