sábado, 16 de febrero de 2013

¿Qué soy?


Día 340
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



La búsqueda de la identidad es en lo que me hace pensar la cita del día de hoy. Cuando somos niños jugamos a ser doctores, policías, bomberos, militares, dentistas, cajeros, amas de casa, cantante, etc. Pero esto es sólo eso, un juego que en la mayoría de las ocasiones no determina a lo que realmente nos dedicaremos el resto de  nuestros días. Se supone que es en la pubertad, en el momento en que se empieza querer comerse el mundo, cuando buscamos  y probablemente encontramos nuestra identidad.


“[…] a veces tengo la impresión de no saber exactamente lo que soy, sé quién soy, pero no lo que soy, no sé si me explico […]” (p.78)


Pero ¿qué pasa si somos adultos, tal vez hasta ancianos, y sentimos lo mismo que nuestro personaje de la anterior cita?  Si pudiéramos hacer una encuesta de cuántos adultos saben, están convencidos y reconocen plenamente lo que son ¿crees que sería la mayoría o la minoría los que lo saben? Y ¿cómo saber que sabemos lo que somos? Tal vez muchos ni siquiera se hagan estas preguntas o nunca sabrán lo que son. Yo aún no lo sé, pero sé que algún día lo sabré. ¿Y tú?[1]














[1] La imagen fue tomada de http://atencionatupsique.wordpress.com/tag/identidad/

viernes, 15 de febrero de 2013

Platicar ¿Con quién?


Día 339
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



El hablar, charlar, platicar de forma formal o informal es lo que muchos, en esta ciudad y país tan caótico –con vidas iguales- buscan por el medio que sea necesario. Podemos ir con familiares, amigos, colegas de trabajo o escuela, sacerdotes, o hasta pagar por algunas pláticas, o años enteros, con sicólogos, que en muchas ocasiones son algo caras.


“[…] Tertuliano Máximo Alfonso abrió la boca para responder, si la expresión abrió la boca es permitida tratándose de un diálogo todo él silencio, todo él mental […]” (p.70)


Así que comunicar nuestro sentir a los otros es, para mucho de nosotros, lo que buscado por días, meses y hasta años. Pero ¿qué pasa con el diálogo interno? ¿Por qué en muchas ocasiones no nos damos la oportunidad de platicarnos, de conocer nuestra voz interna y aprovecharla? Seguramente sí lo has hecho, pero la mayoría no lo hacemos de forma consciente sino lo contrario.


El autodiálogo no cuesta, no es necesario ir a ningún lado porque lo tenemos con nosotros todo el tiempo, y además no se gasta en larga distancia. Hablémonos aunque esto implique tener algunas discusiones, y también acuerdos, con nuestra voz interna. [1]














[1] La imagen fue tomada de http://fotos.tadega.net/index.php/Sclera/ronda-para-platicar

jueves, 14 de febrero de 2013

¿Desorden=Caos?


Día 338
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.
 


Dicen que cuando tenemos nuestro cuarto, bolso y/o lugar de trabajo en orden o desorden, es un reflejo de nuestra vida, de nuestra mente. Me imagino que esta teoría tiene parte de su fundamento en el inconsciente que, claro está sin darnos cuenta ni desearlo, refleja lo que no debería de hacer. No estoy muy segura, ni de acuerdo, con dicha precisión porque también he conocido a personas, que no son desordenadas sino todo lo contrario, y no tiene orden en su vida, que son un caos.


“[…] Tener un lugar para cada cosa y tener cada cosa en su lugar ha sido siempre regla de oro de las familias que prosperan, así como ha quedado de sobra demostrado que ejecutar un buen orden lo que se deba hacer es siempre la más sólida póliza de seguro contra los fantasmas de caos.[…]” (pp. 65-66)


Sí creo que el darle un lugar a cada cosa nos hace la vida más sencilla. Y si además, cada vez que uno ocupa algo lo pone en su lugar, no tenemos porque caer en la desesperación de tener en nuestros lugares, ya sea laboral, escolar o familiar un desorden de tal magnitud que más que cualquier otra cosas pareciera un tiradero (todo desordenado y con basura). No sé si esto que afirmo tenga que ver con el deseo de “controlar” todo, que no lo creo, aunque sí creo que podemos darle al orden el valor de ahorro de energía y prevención de posibles caos en años posteriores.[1]













[1] La imagen fue tomada de http://windandwater9.webs.com/desorden.htm

miércoles, 13 de febrero de 2013

Entonamos, gesticulamos ¿cómo?


Día 337
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Como ya lo he escrito en alguna otra entrada, la comunicación, tan necesaria para los seres humanos, necesita para su correcto funcionamiento los elementos que conocemos, por nuestra enseñanza de secundaria: Emisor, receptor, mensaje y código. Si alguno de estos elementos falta, o está confuso, la comunicación no es completa. Pero según lo leído en este libro (que es una novela) el narrador nos presenta un teoría, que me parece de lo más interesante, sobre elementos que no son solamente verbales, sino corporales también que influyen en la comunicación. Recordemos que no sólo nos comunicamos por medio de las palabras, también lo hacemos por otros medios, como son el tacto, la vista, el olfato, gusto, etc.


“[…] esta vez no fue un subgesto, sino un subtono, un armónico, digamos, que vino a dar nueva fuerza a la incipiente teoría arriba expuesta sobre la importancia que deberíamos dar a las variaciones, no sólo segundas o terceras, también cuartas o quintas, de la comunicación, tanto gestual como oral. […]” (pp. 56-57)


Estoy totalmente de acuerdo con la anterior cita en que debemos poder más atención en cómo gesticulamos y en qué tono lo decimos. Por poner un ejemplo, cuando una persona dice “por favor” pero enfatizando la frase “!Por favor¡” o si lo dice interrogando “¿Por favor?” según la entonación y el gesto que lo acompaña es lo que se entenderá y cómo se sentirá.


Creo que ahora entiendo por qué en muchas ocasiones, en especial cuando nos dicen algo que puede ser con razón o sin razón, la forma en que lo entonan tiene mucho que ver. Seguramente comprenderás de qué hablo, porque a todos nos ha pasado en casa, trabajo y/o en la calle.[1]














[1] La imagen fue tomada de http://www.canstockphoto.es/enojado-terco-hombre-9037837.html

martes, 12 de febrero de 2013

Profesores de ¿vocación?


Día 336
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



¿Qué es lo que un profesor, del año escolar que sea o de la materia que sea, pretende cuando le enseña a sus alumnos? ¿Es posible que todo el grupo capte lo que él desea? La enseñanza es una de las tareas, que por lo menos en México, no es de las mejores pagado (aunque tampoco de los peores); muchos docentes se basan en esto para quejarse y protestar todo el tiempo por sus condiciones de trabajo, pero tendríamos que preguntarles, y evaluar, si se consideran maestros dedicados, con esmero, a su “vocación”.

“[…] los profesores necesitan ir bien alimentados a la escuela para poder arrostrar el durísimo trabajo de plantar árboles o simples arbustos de sabiduría en terrenos que, en la mayor parte de los casos, tiran más para lo estéril que para lo fecundo. […]” (p. 42)


Si esto de que mal de la mitad del alumnado está destinado al “fracaso”, y sólo es una mínima parte los que logra entender, aprender y aplicar lo enseñado, ¿Qué tanto afecta a la motivación del profesor para continuar enseñando?


Creo que cuando un profesor tiene amor por su trabajo, no le importa si de un salón de cincuenta niños, sólo uno o dos, sobresalen. Ahora que si es un maestro sin ética profesional, entonces no importa si sus alumnos aprenden o no, o si tiene buenas condiciones de empleo, porque siempre se estará quejando y buscando problemas.[1]













[1] La imagen fue tomada de http://noticiasdesdetijuana.blogspot.mx/2012/05/al-maestro-con-carino.html

lunes, 11 de febrero de 2013

Abriendo los ojos


Día 335
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Hay momentos en la vida de toda persona, que muchas se obstinan porque siempre sea así, en que las cosas no funcionan, o no dan resultados, como “deberían” de darse. Ver siempre lo desagradable a todo, puede ser el pan nuestro de cada día, para muchos no tiene limite; si no podemos atención en estas actitudes podemos caer en un mal innecesario, entrando a un círculo vicioso.


“[…] Por mucho esfuerzo que tengamos que hacer, sabemos que sólo abriendo los ojos se sale de una pesadilla […]” (p. 41)


Cuando estamos dentro de un problema, que somos los protagonistas, es difícil darnos cuenta de que es así y por lo tanto tampoco podemos ver, en la mayoría de los casos, posibles soluciones porque al estar dentro del ojo del huracán no se puede estar al mismo tiempo fuera, como observadores.


Por lo anterior, como dice en la cita, si deseamos  salir de algo, que se ha convertido en una pesadilla, la única forma es abriendo los ojos, y yo diría que tratando de tomar distancia para poder ver, con el mayor objetividad posible, la cuestión y poderlo solucionar.[1]













[1] La imagen fue tomada de www.google.com/search?q=blogspot.&rlz=1C1ASAA_en&oq=blogspot.&sourceid=chrome&ie=UTF-8

domingo, 10 de febrero de 2013

Las historias no oficiales


Día 334
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Presente, pasado, futuro. Ayer, ahora, mañana. Mañana, tarde y noche. La vida, un eterno movimiento de todo y de todos, no importando en qué momento o lugar vivamos, siempre es una sucesión de situaciones que van una delante de la otra, no se detiene, y que no siempre dejan rastro. Algunas positivas y agradables, otras lo contrario, pero todas son parte de una historia que debería de contarse, aunque no sea oficial ni escrita.


“[…] Que la Historia no registre un hecho no significa que ese hecho no haya ocurrido.[…]” (p. 39)


Así que no por no estar registrado en un libro, o en la memoria de alguien (porque hay cosas que nosotros mismos olvidamos, por muy importantes que estas parezcan) no existió o existirá.


Podríamos decir que hay una serie de hechos de mayor o menos importancias, de las conocidos por todos como Historia, que deberían ser recordados por los siglos de los siglos, pero no es así. ¿Cómo podemos salvar historias del olvido de la Historia?  Una posibilidad es contándolas de generación en generación. ¿Qué otras opción crees que tenemos?[1]












[1] La imagen fue tomada de http://rodesp.blogspot.mx/2011/05/como-aprendi-la-historia.html

sábado, 9 de febrero de 2013

Preguntas sin respuestas


Día 333
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



En la vida hay muchas preguntas sin responder; desde científicos hasta personas comunes y corrientes, como nosotros, han, hemos y seguirán intentando responderlas a lo largo de los siglos. Muchas preguntas son sobre el comportamiento sobre nosotros mismo, como especie a nivel social, cultural, espiritual, etc.


“Si crees que debes pedir una explicación a tu colega, pídesela de una vez, siempre será mejor que andar por ahí con la garganta atravesada de interrogaciones y dudas […]” (pp.35 y 36)


Pero seguramente por más que preguntemos a especialistas, chamanes, religiosos, abuelitas, etc. Siempre habrá cuestiones por resolver. Por ello creo que la todas las ciencias y todas las artes siguen y seguirán manifestándose, en busca de mostrar lo que otros han sentido, vivido y cuestionado.


Un ejemplo de lo que anteriormente menciono es el cine. Hace apenas uno minutos acabo de terminar de ver una cinta del canal 22 de México, con el título: De la nada[1], sobre un tipo que pata a trece personas en su pequeña comunidad (un caso real en donde varias personas, incluyendo niños, perdieron la vida). Es evidente que este sujeto está mal mentalmente, pero podríamos preguntarnos, ¿por qué existe este tipo de maldad en el mundo? ¿Por qué a algunas personas les toca morir y a otras no? El director de esta cinta nos muestra que más allá de poder responder estas cuestiones, los que sobreviven se quedan llenos de más dudas de las que pensaban, y a la vez con respuestas a muchas otras más, como el valorar la vida y la familia. Así que si alguien se pregunta para qué leer, estudiar, ver cine o teatro, etc. Yo le diría que no para encontrar respuesta a lo esperado sino a lo inesperado.[2]












[1] La sinopsis y datos de la cinta en http://www.canal22.org.mx/cinema22/sinopsis/sabado_22/sinopsis2.html
[2] La imagen fue tomada de http://asperrob.blogspot.mx/2011/07/momentos-de-duda.html

viernes, 8 de febrero de 2013

¿Idénticos?


Día 332
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Seguramente también te ha pasado que vas por la calle, en el trasporte por ejemplo, o estando en el trabajo y alguien te dice que te pareces muchísimo a alguien, con una expresión de gran admiración al darse cuenta de que el parecido es tal que si fueran familiares, seguramente esto no hubiera sido así. El eje de esta novela es este: ¿qué pasa cuando alguien se encuentra con otro igual a sí mismo? Que es la pregunta con la que el día de hoy me enfocaré.


“[…] Se sentía tranquilo ahora, sin duda la semejanza era ahora, por decirlo así, asombrosa, pero no pasaba de eso, semejanzas no faltan en el mundo, véanse los gemelos, por ejemplo, lo que sería de admirar es que a habiendo más de seis mil millones de personas en el planeta no se encontrasen al menor dos iguales.[…]” (p.29)


Entre tantas personas que viven en el planeta, no es de extrañarnos que en algún lugar, aunque fuera muy recóndito del planeta, no nos encontráramos a alguien muy parecido a nosotros ¿pero con qué tanta frecuencia puede ser esto? A mi me ha pasado como dos o tres veces en mi vida, en treinta tantos años. Pero ¿cómo puede ser posible esto? Si todos somos parte de una misma especie, misma raza, a lo largo de tantos años de existencia de las generaciones, ¿es una cosa del azar que esto suceda? ¿o será que por alguna extraña razón sí seamos parientes lejanos? Si consideramos que nuestros rasgos son parte de una herencia genética, entonces compartimos más de lo que pensamos con nuestro gemelo social.  [1]










[1] La imagen fue tomada de http://www.crecerfeliz.es/Ninos/Educacion/Como-educar-a-los-gemelos-en-los-primeros-anos

jueves, 7 de febrero de 2013

Costumbres no aptas


Día 331
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Pensando en las costumbres que aprendemos en casa, que van tomadas de la mano con las de nuestra sociedad, las podríamos clasificar en dos: las adecuadas y las inadecuadas. Lo digo en estos términos, y no en los de correcto, incorrecto, bueno o malo porque todas estas categorías conllevan ideas que se polarizan, o una fuerte dosis de doctrinas que nos hacen pensar que el mundo está dividido entre los que ordenan y los que obedecen, o entre los iluminados y los que no, cosa con la cual no estoy totalmente de acuerdo. Por eso mejor digo que adecuadas e inadecuadas porque lo que creo que realmente interesa es que estas sean para nosotros, y claro está que también para los demás, convenientes en nuestra vida en soledad y en grupo.


“[…] Tertuliano Máximo Alfonso recibió de las regladas costumbres de la familia en que fue concebido esta y otras buenas lecciones, en particular de su madre, por fortuna todavía viva y con salud[…]” (p.21)


Yo creo que la familia, sea esta como sea, sí es pilar de lo que hacemos habitualmente, de nuestras costumbres, y debo decir que por desgracia vivimos en una ciudad, no puedo generalizar a todos pero sí a un gran número, que su gente es mal educada y con pésimas costumbres; por ejemplo al no respetar los espacios destinados a embarazadas, tercera edad o discapacidad, al no tener educación vial al caminar o manejar, el no hablar con respeto a nosotros mismo y a los demás, en especial a las personas de la tercera edad (que no es necesario hablar con groserías para hacerlo, basta con burlarnos de ellos), el tirar la basura en la calle, y si vamos a lo meramente personal el arrastrar los pies al caminar, el no tener buena postura o mal aseo personal, etc, etc.


Todos somos partícipes de nuestras malas costumbres, tanto el que lo hace como el que lo tolera, pero afortunadamente los hábitos pueden cambiar y en cada uno de nosotros está el hacerlo porque no basta con intentarlo, en lo personal y en lo familiar. Sé que decirlo es fácil y que el verdadero reto está en el diario actuar, pero el esfuerzo vale la pena. ¿Vedad? [1]










[1] La imagen fue tomada de http://www.elmanana.com/diario/noticia/Nacional/Noticias/El%20significado%20de%20la%20palabra%20madre%20para%20los%20mexicanos/1626031

miércoles, 6 de febrero de 2013

Distractores contra la depresión


Día 330
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Como dice el dicho, en gusto se rompe el género. Hay personas a las que les encanta las de terror, a otras las comedias, de romance, tragedias, etc. Así es, seguramente ya te diste cuenta que hablo de las películas. Y en todo esto de los gustos, también habrá a quien de plano no le guste ningún tipo de cine, y que por lo tanto no asista, ni compre y mucho menos que rente película alguna. Pero el cine, igual que muchas otras cosas que mencionaré, pueden ser excelentes distractores para mejorar en aquello de la depresión, claro está que siempre y cuando no sean películas trágicas, ¿verdad?


“[…] Es verdad, estoy un poco bajo, Problemas de salud, No creo, hasta donde sé no estoy enfermo, lo que sucede es que todo me cansa y aburre, esta maldita rutina, esta repetición, esta uniformidad, Distráete hombre, distraerse es siempre el mejor remedio[…]” (p.15)


Pero así como le recomiendan, al persona principal de esta novela, su colega maestro, el ver una película para entretenerse por un rato, y con eso atacar la depresión, también nosotros podríamos hacer recomendaciones a alguien que se encontrara en dicha situación.


A mí se me acorre varias maneras de combatir la depresión (aunque debo decir que algunas de ella no son propiamente ideas mías, sino sugerencias que también recibí en algún momento) como leer, cantar, bailar, coleccionar algo, tejer, dibujar, salir a dar paseos, escribir, etc. ¿Y tú qué recomendarías?[1]








[1] La imagen fue tomada de http://www.san-pablo.com.ar/rol/?seccion=articulos&id=3556

martes, 5 de febrero de 2013

Inicio El hombre duplicado


Día 329
Comentando lo que me despierta la lectura de:
 Saramago, José: El hombre Duplicado, (Trad. Pilar del Río)
Madrid, Santillana ediciones (Punto de lectura), 2007.



Leer a José Saramago (Azinhaga, Portugal, 1922- Lanzarote, España, 2012)[1] es conocer a una de los escritores portugueses más importante de nuestro tiempo en el mundo entero, el cual fue merecedor de numeroso premios, a lo largo de su carrera literaria; uno de ellos es el Premio Nobel de Literatura 1998.


Así que empezaré con esta novela hablando de lo mismo que lo hace José Saramago: sobre el nombre del persona principal de la misma, Tertuliano Máximo Alfonso. Como él, seguramente hay muchas personas en el mundo que poseen un nombre que no es nada agradable para su dueño, pero que por desgracia los padres, al momento de ponérselo, no pensaban en las consecuencias que podría traerle.


“[…] pero el Tertuliano le pesa como una losa desde el primer día en que comprendió que el maldito nombre podría ser pronunciado como una ironía casi ofensiva.[…]” (p.11)


¿Te sientes orgulloso del nombre que posee? Creo que gran parte de los problemas empieza cuando, como en el caso de nuestro personaje, es motivo de burla, en especial cuando uno es niño porque, como bien se dice, la honestidad infantil es cruel en la mayoría de los casos.


Recuerdo que una compañera, de la primaria, se llamaba Socorro, y no faltaba el gracioso que le gritaba en la hora del recreo, “¡auxilio, socorro, ayúdenme!” o con mi nombre, que considero que no es motivo de mucho burla, me decían “Ruta cien me llevas a mi casa”. Todo aquello que suena chistoso ahora, en ese momento era vergonzoso y doloroso. Así que ya puedo imaginar hasta lo que no les decía a Manuela, Aniceto, Soila o Alma María.


Yo por eso creo que es importante pensar, cuando tengamos hijos, en un nombre que no sea lastimoso a la larga para ellos, porque por desgracia el daño que les puede causar a nivel emocional es tal, que bien puede ser, tal vez, uno de los motivos de baja estima.[2]








[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Saramago
[2] La imagen fue tomada de http://entremadres.wordpress.com/2012/02/09/como-se-llama-tu-hijo/